Definición ABC » Tecnología » Memoria SSD

+

Definición de Memoria SSD

La evolución de la tecnología ha llegado a las unidades de almacenamiento con unas siglas de sobra conocidas por la mayor parte de los usuarios, pero cuyo significado real es mucho más desconocido: SSD.

Dichas siglas corresponden a Solid-State Drive en inglés, lo que en español vendría a ser Discos de Estado Sólido, aunque su forma de conexión al PC puede ser la misma SATA (una vez ya descatalogado el IDE en las máquinas más modernas) que utilizan los discos duros estándares.

Es por ello que, además de ir montadas en las computadoras más nuevas en formatos novedosos para el almacenamiento masivo como el Mini PCIe, también encontramos este tipo de memorias en un formato similar en tamaño a los discos de 2,5 pulgadas típicos de las computadoras portátiles.

Tecnología flash al rescate

La revolución de las unidades SSD ha sido posible gracias a la tecnología flash, que permite el almacenamiento de datos binarios en memorias que continúan manteniendo la información una vez se les corta la corriente eléctrica.

Decimos que emplean otra tecnología porque la forma de almacenar los datos no es con espacios sobre una superficie magnética que se polarizan en un sentido u otro según queramos representar un 0 o un 1 y se leen con un cabezal, como los discos de vinilo con la aguja, sino que en la tecnología flash se leen y se escriben mediante impulsos eléctricos.

Estas memorias flash derivan de las EEPROM (Electrically Erasable Programmable Read-Only Memory), las cuales permitían leer y escribir mediante un rayo ultravioleta. El inconveniente de dicha tecnología es que solamente es posible actuar sobre una celda de memoria a la vez, una limitación que se subsana en la tecnología flash.

Al poder leer varias celdas simultáneamente, se gestiona mayor cantidad de información en un momento dado, con lo que las velocidades de trabajo respecto a las memorias EEPROM aumentan vertiginosamente.

Beneficios sobre las tecnologías magnéticas tradicionales


  • Son más rápidas que los discos duros magnéticos, en ocasiones mucho más rápidas. En comparación, no tienen prácticamente latencia, y sus tiempos de acceso son mucho mejores.
  • No contienen partes móviles, por lo que son más resistentes a golpes y caídas. Los discos duros magnéticos, por contra, corren un gran riesgo de sufrir arañazos en la superficie al chocar con esta la aguja de lectura/escritura.
  • Son realmente silenciosas.
  • Disipan menor cantidad de calor y, por la flexibilidad del formato, las unidades de almacenamiento pueden ser construidas de la forma y tamaño que mejor se adapte al dispositivo, pudiendo integrar más los componentes y, por lo tanto, produciendo máquinas más pequeñas.
  • Podemos fabricar unidades con cantidades de memoria que van desde uos megas hasta gran cantidad de gigas.

Desventajas


  • Tienen un ciclo de vida inferior al de sus homólogos magnéticos, ya que, por su naturaleza, presentan un número limitado de ciclos de escritura en cada elemento que compone su superficie. Esto es grave de tal forma que podemos perder, de forma inesperada, toda la información almacenada en una unidad SSD.
  • Actualmente, su precio todavía es más alto que el de las unidades magnéticas tradicionales, diferencia que se acentúa a medida que crece el espacio de almacenamiento.

Fotos: iStock - PeopleImages / ljubaphoto

 
 
 
Temas en Memoria SSD
 

Redes Sociales