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Definición de Vergüenza Ajena

Sentimos vergüenza cuando cometemos un error, hacemos el ridículo delante de los demás o nos arrepentimos de nuestras acciones por considerarlas inapropiadas. Este sentimiento puede ir acompañado de rubor en la cara, nerviosismo o un cierto malestar interior. Sin embargo, en algunas ocasiones las acciones de los demás son las que desencadenan la vergüenza en nosotros. Cuando esto ocurre, se habla de vergüenza ajena.

Dos ejemplos ilustrativos de situaciones

Asistimos a un espectáculo de humor en el que un cómico intenta hacer reír a los espectadores con sus gracias y chistes. En nuestro asiento observamos que nadie se ríe y sentimos vergüenza ajena por la actuación del humorista.

Un conferenciante se encuentra ante un numeroso público que está interesado por el tema que se va a tratar. El conferenciante tiene un defecto en el habla y sus palabras no se entienden bien. Muchos de los presentes se sienten incómodos y están deseando que la conferencia acabe cuanto antes.

En los ejemplos más arriba indicados, hay dos protagonistas: alguien que llama la atención negativamente por algún motivo y otras personas que siente vergüenza ajena.

Usado como estrategia en algunos programas de televisión

En ciertos programas es habitual recurrir a personajes estrambóticos o frikis que de alguna manera hacen el ridículo ante las cámaras. Muchos espectadores pueden sentir vergüenza ajena con este tipo de actuaciones. Quienes diseñan estos programas saben que el mecanismo de la vergüenza ajena puede atraer a los espectadores.

¿Por qué surge esta sensación?

Este interrogante no tiene una única respuesta, pues este sentimiento depende de muchos factores (la relación que tengamos con la persona que nos provoca el sentimiento, nuestro propio carácter o lo ridículo de la situación). Sin embargo, hay una cuestión que podría explicar este tipo de reacción: la participación de las llamadas neuronas espejo. Estas neuronas tiene la función de generar empatía con los demás.

Si alguien a nuestro alrededor bosteza, nosotros acabamos bostezando por imitación. De la misma forma, si alguien hace el ridículo ante los demás, nuestro cerebro genera un mecanismo de empatía con esa persona y acabamos sintiendo vergüenza ajena.

Hay que tener en cuenta que la vergüenza ajena implica en la mayoría de casos que nos ponemos en el lugar del otro y, en consecuencia, su situación lamentable la vivimos como si nos sucediera a nosotros mismos.

En otras palabras, somos seres sociales y lo que sucede a los demás no nos resulta indiferente. La emoción dolorosa e incómoda de la vergüenza ajena está indicando que somos personas con empatía.

Foto: Fotolia - Kakigori

 
 
Autor: Javier Navarro | Sitio: Definición ABC | Fecha: octubre. 2017 | URL: https://www.definicionabc.com/social/verguenza-ajena.php
 
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