Definición de Empático

1. Aquel dotado de la capacidad de comprender los sentimientos y emociones de otras personas, es decir, asumir sentimientos ajenos como si fueran propios en la búsqueda de comprender el comportamiento del otro y así orientar sus propias acciones.

Etimología: Sobre el griego ἐμπάθεια (empátheia), en cuanto ‘empatía’, construido por el prefijo ἐμ- (em-), que refiere a ‘interior’ asociado a la persona, -πάθ (-path), de πάθος (pathos), entendido como ‘emoción’, ‘sentimiento’, y el sufijo -εια (-eia), en propiedad de cualidad; y el sufijo -ico, a razón de la adjetivación.

Cat. gramatical: Adjetivo.
En sílabas: em-pá-ti-co.

Empático

Gemma Alvarado | Dic. 2022
Lic. en Psicología. Mtra. en Humanidades

En años recientes la empatía se ha vuelto una palabra constante en nuestro vocabulario. La nueva cotidianeidad, así como los sucesos políticos y sociales actuales demandan que las personas seamos capaces de ser sensibles ante las experiencias de otras personas. Sin embargo, siempre es importante puntualizar qué es la empatía y sumado a eso, qué es lo que hace a una persona ser empática.

La empatía ha sido definida de muchas formas en últimos años, pero todas las definiciones concuerdan en algo muy simple: la empatía es la capacidad de conectar emocional y cognitivamente con las experiencias, emociones y necesidades de otra persona, sin importar si dichas experiencias, emociones o vivencias han sido experimentadas o no. Se trata, además, de un rasgo que se ha mantenido como parte del ser humano y que, según la pedagoga Anna Carpena, se interioriza en una persona a través de una educación emocional en las primeras etapas de vida del ser humano.

Erróneamente, se ha pensado que empatizar es ese dicho coloquial de “ponerse en los zapatos del otro”, pero en realidad eso no es ser empático. Pensar en hacer lo que quisieras tú que hicieran por ti no es ser empático, es pensar desde la propia experiencia. Una persona puede ser considerada empática cuando es completamente capaz de sentir lo que siente, piensa o necesita otra persona y no basándose en su propia experiencia, sino porque cuenta con una comprensión muy alta de lo que siente y piensa la otra persona, incluso alejándose de sus propios pensamientos y necesidades.

La importancia de ser una persona empática

Dado que somos seres sociales por naturaleza, la convivencia con otras personas es una experiencia constante en la vida humana. Por ello la empatía es un rasgo que puede ser crucial puesto que permite conectar de una forma profunda con otra persona. Cuando una persona carece de empatía, será difícil que conecte con otras personas y mucho menos que se conmueva ante lo que experimenta otra persona, como el dolor, por ejemplo.

Así mismo, la empatía resulta necesaria en tiempos como estos donde surgen cada vez más y de forma fortuita nuevas maneras de experimentar y de desenvolverse sobre ciertas temáticas como sexualidad, roles de género o grupos minoritarios por mencionar algunas. En este caso ser una persona empática nos permite mantener una apertura ante lo novedoso sin prejuicios, simplemente conectando con la experiencia de vida de la persona y lo que tiene para contar.

Si la empatía se ha vuelto un concepto constante es porque se requiere una mayor unidad a nivel social y político y por ello ser una persona empática, brinda esa posibilidad aun cuando existan diferencias haya barreras que cruzar en experiencias emociones y necesidades con cualquier persona.

Características de la persona empática

Es importante también hablar de aquellas características que tiene una persona empática. Si bien diversos autores describen varias y hay diferencias entre autores, se plantean a continuación las más destacadas:

1. Alta sensibilidad: Las personas empáticas al conectar con otras personas son sensibles a todo lo que la otra persona les haga saber. Pueden conectar y sentir lo que siente la otra persona, como también pueden entender sus pensamientos y su lógica. Un aspecto negativo de esta característica es que también en esa medida, una persona empática puede ser afectada cuando conozca de una experiencia traumática y dolorosa.

2. Escucha atenta y activa: son personas que son buenas escuchando y permitiendo que las demás personas se permitan ser libres de hablar sobre lo que deseen.

3. Confianza: Esta característica va de la mano con la escucha activa, puesto que una persona empática genera un ambiente de confianza en sus interlocutores y además respeta su privacidad y lo que se le comparte en confidencia.

4. No hay prejuicios: Una persona empática es receptiva con respecto a experiencias que resulten poco familiares. No suele emitir juicios de valor sobre las decisiones que haga una persona. Cuenta con un alto sentido de comprensión.

5. Prudencia y asertividad: Cuidan muchísimo sus palabras porque saben de su poder. Eso provoca que tengan grandes habilidades sociales, destacando entre ellas la asertividad, pues sabrán qué decir sin herir a la otra persona.

Ser una persona empática no es una imposición. Se trata de personas que por su historia de vida y su crianza fueron inculcados en ellos valores importantes para fomentar que conectaran a temprana edad con otras personas. Pero sin duda alguna, conforme los tiempos se vuelven cada vez más complejos o confusos, una persona empática hace una diferencia tremenda.

 
 
 
 
Por: Gemma Alvarado. Licenciada en Psicología. Maestra en Humanidades por la Universidad Autónoma del Estado de México.
Art. actualizado: Dic. 2022; sobre el original de abril, 2011.
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Alvarado, G. (Dic. 2022). Definición de Empático. Definición ABC. Desde https://www.definicionabc.com/social/empatico.php
 

Referencias

Empatía. Serie Inteligencia Emocional (2017) Harvard Bussiness Review Press.

Carpena, A. (2016) La empatía es posible. Desclée De Brouwer. España. 17.
 
 
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