Definición de Perversión

Agustina Repetto
Licenciada en Psicología

La perversión, desde la perspectiva psicoanalítica propuesta por Sigmund Freud, es un concepto fundamental que se relaciona con la estructura psíquica y el desarrollo de la personalidad. Freud planteaba que la sexualidad humana es un aspecto fundamental del psiquismo y que su desarrollo está influenciado por una serie de etapas y conflictos psicológicos.

Para Freud, el desarrollo psicosexual tiene su origen en la infancia, específicamente en las etapas oral, anal y fálica. Durante estas etapas, los niños experimentan una serie de conflictos y fantasías relacionados con el deseo y la gratificación sexual, que pueden influir en el desarrollo de su personalidad y sus patrones de comportamiento. En el caso de la perversión, Freud sugirió que puede surgir de una fijación o un conflicto no resuelto en una de estas etapas del desarrollo.

El concepto freudiano de la perversión se relaciona estrechamente con la noción de pulsión sexual, que se refiere al impulso innato de buscar placer y gratificación sexual. Freud planteaba que todos los seres humanos nacen con una serie de pulsiones sexuales, que luego son moldeadas por la socialización y las normas culturales.

¿Cómo se expresa la satisfacción de la pulsión en el caso de la perversión?

En el contexto psicoanalítico, se plantea la idea de que el perverso pone en acto lo que el neurótico solo fantasea. Esto significa que mientras que el neurótico puede experimentar fantasías sexuales inaceptables para sí mismo o para la sociedad, el perverso lleva a cabo estas fantasías en la realidad, sin sentir culpa o remordimiento. Para Freud, esto sugiere que el perverso tiene una estructura psíquica diferente a la del neurótico, lo que le permite tolerar y disfrutar de experiencias sexuales que serían inaceptables para la mayoría de las personas.

La exploración de diferentes tipos de perversiones sexuales implica comprender cómo se manifiestan estas conductas en el individuo y cómo están relacionadas con los conflictos internos y los desarrollos psicosexuales.

Ejemplos de perversión desde la óptica del psicoanálisis

Sadismo: se entiende como la obtención de gratificación sexual a través de la infligencia de dolor físico o emocional a otra persona. Freud sugirió que el sadismo puede estar relacionado con la agresión y la dominación, y puede tener sus raíces en la infancia, donde experiencias de frustración o trauma pueden haber llevado a la formación de impulsos agresivos. El individuo puede experimentar excitación sexual al ejercer control y poder sobre otros, lo que refleja un intento de dominar las propias inseguridades o miedos.

Masoquismo: iimplica la obtención de placer sexual a través del dolor o la humillación infligidos por uno mismo o por otros. Puede estar relacionado con una serie de dinámicas inconscientes, incluida la búsqueda de castigo por sentimientos de culpa o la repetición de patrones de sufrimiento experimentados en la infancia. El individuo puede sentirse impulsado a buscar situaciones de dolor como una forma de aliviar la angustia psíquica o como una expresión de deseos inconscientes no resueltos.

Fetichismo: comprende la dependencia sexual de un objeto inanimado o una parte del cuerpo no sexual como fuente principal de excitación sexual. Desde la perspectiva psicoanalítica, el fetichismo puede entenderse como un intento de desplazar la ansiedad sexual hacia un objeto externo como una forma de evitar enfrentar conflictos internos o ansiedades subyacentes. El objeto fetichizado actúa como un sustituto simbólico que permite al individuo evitar el contacto directo con la sexualidad y el deseo, proporcionando un medio de gratificación que se siente menos amenazante.

Críticas y opiniones al respecto de la perspectiva psicoanalítica

Existen críticas desde teorías más contemporáneas hacia algunas de las ideas psicoanalíticas tradicionales sobre la sexualidad y las perversiones. Estas se centran en cuestionar la universalidad de los conceptos psicoanalíticos, así como en la forma en que estas teorías han sido utilizadas para patologizar ciertas formas de expresión sexual y de identidad de género.

Por ejemplo, Paul B. Preciado es un filósofo y teórico queer que ha criticado la idea de que las perversiones sexuales sean consideradas como trastornos psicológicos. Él argumenta que la noción de «perversiones» es culturalmente construida y está influenciada por normas sociales específicas sobre lo que se considera «normal» en términos de sexualidad. Desde esta perspectiva, las prácticas sexuales que son etiquetadas como «perversas» por la psicología tradicional pueden ser simplemente formas legítimas de explorar la sexualidad y la identidad.

Por otro lado, los feminismos y transfeminismos han cuestionado la concepción binaria de género y las normas de género impuestas por el psicoanálisis tradicional. Estos enfoques critican la idea de que existen roles sexuales y de género «naturales» o «normales», y abogan por una comprensión más fluida y diversa de la identidad de género y la expresión sexual. Desde esta perspectiva, las teorías psicoanalíticas que se basan en una visión binaria del género pueden ser consideradas como limitadas o excluyentes.

Por último, tanto Preciado como diversos enfoques feministas han criticado la tendencia de la psicología y la psiquiatría a medicalizar y patologizar las experiencias sexuales y de género que se desvían de la norma heterosexual y cisgénero. Estas críticas señalan cómo estas prácticas pueden contribuir a la estigmatización y marginalización de las personas que se identifican como LGBTQ+ y pueden perpetuar estructuras de poder y control sobre la sexualidad y el género.

En conjunto, estas críticas apuntan a la necesidad de adoptar un enfoque más inclusivo, diverso y respetuoso hacia la sexualidad y el género, que reconozca la variedad de formas en que las personas experimentan y expresan su identidad y deseo. Esto implica cuestionar las nociones tradicionales de «normalidad» y de «perversión» y trabajar hacia una comprensión más amplia y empática de la diversidad sexual y de género. En este sentido, se podría pensar a las perversiones como aquellas acciones y prácticas que producen satisfacción sexual al transgredir el consentimiento, la autonomía y los derechos de otras personas.

 
 
 
Por: Agustina Repetto. Licenciada en Psicología, egresada de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Actualmente, estudiante del Posgrado en Sexualidad Humana: sexología clínica y educacional con base en Perspectiva de Género y Derechos Humanos.

Art. actualizado: Feb. 2024; sobre el original de febrero, 2024.
Datos para citar en modelo APA: Repetto, A. (Feb. 2024). Definición de Perversión. Significado.com. Desde https://significado.com/perversion/
 

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