Definición ABC » Salud » Moribundo

+

Definición de Moribundo

Viene del vocablo en latín moribundus y expresa el momento cercano a la muerte. Este término está formado por dos componentes léxicos: mor o mortis que quiere decir muerte y el sufijo en latín bundus que significa tendencia fuerte hacia algo, como la palabra vagabundo o tremebundo.

En nuestro idioma empleamos diversos sinónimos, como agonizante, desahuciado o mortecino. En cualquier caso, un moribundo es aquella persona que por enfermedad o accidente se encuentra cercana a su fin.

Hay que tener en cuenta que no siempre se emplea este término en su sentido literal, pues en ocasiones se utiliza de manera figurada. En este sentido, se podría decir que alguien con un aspecto muy descuidado o profundamente desanimado parece un moribundo.

Desde el punto de vista de la medicina

En términos médicos se habla de paciente terminal, una circunstancia que está asociada a una serie de síntomas: falta de energía, disminución del grado de consciencia, períodos de apnea, pupilas arreactivas o la disminución de los estímulos visuales, entre otros.

En el ámbito de la medicina, la disciplina que se ocupa de los enfermos terminales es conocida como medicina paliativa. Como es lógico, los cuidados paliativos son todas aquellas medidas orientadas a que el enfermo en fase terminal se encuentre lo mejor posible dentro de la gravedad, es decir, sin dolor ni padecimientos. En pocas palabras, la medicina paliativa disminuye los síntomas de sufrimiento de las personas que agonizan.

Palabras moribundas

Si bien este término se emplea normalmente en relación con la proximidad de la muerte, también puede utilizarse en alusión a todo aquello que está a punto de desaparecer. Esto es lo que ocurre con ciertas palabras que apenas se utilizan y, en un sentido figurado, están en peligro de extinción.

Una palabra puede morir por varios motivos: porque ha desaparecido aquello que representan, porque se trata de términos nuevos que rápidamente pasan de moda y se olvidan o por la sustitución de un neologismo.

En nuestros días ya no se emplean las palabras lechería, pololo o acostadero, pues cada una de ellas hace referencia a algo que ya no existe. Muchas palabras tienen su momento de esplendor y con el tiempo pasan de moda y acaban olvidándose, como chuchipanda, petimetre, descocado o fetén. La incorporación de neologismos que sustituyen a las palabras tradicionales también explica la muerte lenta de algunos términos, como blazer en lugar de chaqueta, performance en vez de actuación o manager como sustituto del tradicional jefe.

Fotos: Fotolia - Sudok1 - Dan Race

 
 
 
Temas en Moribundo
 

Redes Sociales