Definición ABC » Salud » Impotencia

+

Definición de Impotencia

En su sentido y uso más amplio y general, la palabra impotencia refiere a la incapacidad que alguien ostenta para realizar alguna actividad o tarea, o en su defecto, a la ausencia de poder para concretar algo o implementar una acción.
La derrota ante la selección argentina le provocó tanta impotencia al seleccionado uruguayo que aún no logra remontar su juego.”

Incapacidad de alguien para hacer una tarea o resolver un problema

La persona que padece la impotencia en este sentido no será capaz de hacer algo, de sentir, de manifestarse, o de solucionar algún tema.

Normalmente, la impotencia paraliza y frustra a la persona, porque ve que no puede hacer o decir algo, aun queriéndolo hacer, porque claro, no dispone de la fuerza, de los medios, o de cualquier otra cosa para poder dar vuelta ese estado de cosas que se le presenta ante sí como imposible.

Las personas que por ejemplo son muy sensibles a las necesidades y padecimientos de los otros, cuando no pueden ayudarlos a superar la situación en la cual se encuentran, se sentirán impotentes.

Generalmente este estado puede manifestarse a través de gritos, llantos, entre los más comunes.

Incapacidad de concretar de manera efectiva la relación sexual

En tanto, en el ámbito de la medicina la palabra impotencia presenta un uso recurrente dado que designa a una clásica afección que en materia sexual pueden sufrir los seres humanos, especialmente los hombres.

La misma consiste en la incapacidad repetida de concretar satisfactoriamente el acto sexual con otra persona como consecuencia que el hombre no puede lograr la erección firme de su miembro para de ese modo mantener la relación sexual.

Este problema puede implicar la incapacidad total de lograr la erección, o bien puede consistir de una tendencia que solamente permite lograr erecciones que se manifiestan por breves períodos.

Cabe destacarse que también el concepto de impotencia suele emplearse para hablar de otros inconvenientes inherentes a las relaciones sexuales como pueden ser: la ausencia de deseo sexual, la eyaculación precoz, o problemas con el logro del orgasmo, de todos modos, es importante distinguir que en los problemas recién mencionados puede no mediar una imposibilidad de conseguir una erección.

Por tal cuestión, es que para ser más concretos en la denominación de este problema, muchas veces se emplea el concepto de disfunción eréctil en lugar de impotencia, sin embargo, popularmente se lo conoce de esta última manera.

Los factores que pueden desencadenar esta afección son varios y pueden estar relacionados con la edad del individuo, una enfermedad, los medicamentos que ingiere, el abuso de drogas, el estilo de vida que lleva, por ejemplo, una persona que se encuentra sometido a mucha presión y sufre un acentuado stress puede presentar esta disfunción.

En tanto, la causa más común de la impotencia sexual es por la presencia de una enfermedad determinada (diabetes, alcoholismo crónico, psoriasis, esclerosis múltiple, entre otras) que ocasiona un daño a nivel de los nervios, arterias y músculos que están alrededor del pene.

Respecto de los tratamientos que existen para este problema de salud se encuentran realmente avanzados y todos presentan muy buenos pronósticos.

Lo ideal es un tratamiento integral que vincule a especialistas como ser los urólogos, los psiquiatras y los cardiólogos.

Pero es importante decir que no hay que circunscribir esta problemática únicamente a los hombres, porque las mujeres también son plausibles de padecer impotencia sexual, la cual se manifiesta al no poder alcanzar la satisfacción durante el acto sexual.

Al igual que sucede con los hombres puede deberse a factores fisiológicos, o bien psicológicos, es decir, alguna enfermedad, el padecimiento de un trauma que impide que logre confiar en su pareja, entre otros.

La igualdad con el hombre conseguida por la mujer en los últimos tiempos ha incrementado este padecimiento, ya que las mujeres se encuentran inmersas en la misma vorágine diaria que los hombres, incluso más aún, ya que la mayoría además de trabajar a la par del hombre deben organizar y trabajar en sus casas, cuidando a los niños de la pareja y atendiendo a las tareas domésticas.

Es importante decir que la impotencia puede prevenirse o disminuirla a partir de la modificación del estilo de vida que se lleva, evitando cualquier hábito no saludable que impacte de manera negativa contra las arterias, tales como: fumar, beber alcohol en exceso, consumir grasas saturadas, estrés, y el sedentarismo.

Entonces, comer sano, realizar ejercicio físico, alejarse de los vicios, hacer algún tipo de terapia psicológica, incursionar en la meditación o el yoga, pueden ayudar a la persona que padece esta problemática y también prevenirla.

 
 
 
Temas en Impotencia
 

Redes Sociales

  • Facebook
    49115 fans
  • Twitter
    2303
  • Google
    453
  •