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Definición de Hematoma

Hematoma Un Hematoma es una colección de sangre dentro de un tejido, fuera del sistema circulatorio que ocurre posterior a un accidente o traumatismo.

Los hematomas se reconocen por un aumento de volumen que se acompaña por dolor y enrojecimiento que aparecen posterior al trauma, con el paso de los días tienden a disminuir de tamaño e ir cambiando su coloración pasando por tonos verdes y amarillos. Esto último se debe a que la hemoglobina de la sangre le confiere su color rojo inicial al hematoma, pero con el paso de las horas y los días esta hemoglobina se degrada convirtiéndose en bilirrubina que tiene un color amarillo verdoso.

La sangre normalmente se encuentra circulando constantemente dentro del sistema circulatorio impulsada por el bombeo del corazón, este es un sistema cerrado por lo que no es posible que se pierda el fluido, excepto en el caso de la difusión en el que pequeñas cantidades fluyen hacia los tejidos atravesando las membranas vasculares.

Ante un traumatismo o una lesión de un tejido que involucre una estructura como una arteria, vena o capilar es posible que la rotura de la pared de uno de estos vasos permita el escape de una cantidad variable de sangre, ocasionando así un hematoma cuando esta se acumula en el interior de los tejidos; o una hemorragia, cuando por el contario la sangre fluye libremente hacia el exterior del cuerpo o hacia el conducto que comunica una víscera u órgano con el exterior.

Los hematomas una vez producidos pasan por una serie de procesos que llevan a que sean reabsorbidos y por lo tanto desparezcan completamente, en este proceso participa una sustancia conocida como plasminógeno que se convierte en plasmina y es responsable de disolver el coágulo, durante este proceso el hematoma pasa de rojizo a azulado y luego a verde-amarillento.

El proceso se inicia con la reparación de la rotura en el vaso sanguíneo, para lo cual las plaquetas migran y forman un trombo o tapón que se consolida por acción del proceso de coagulación de la sangre.

Si bien la tendencia natural de un hematoma es a reabsorberse, es posible que en algunas circunstancias se reabsorba solo parcialmente formándose una membrana a su alrededor para aislarlo, lo que da origen a un quiste, esta condición se conoce como hematoma enquistado. Si el hematoma entra en contacto con baterías puede infectarse convirtiéndose en un absceso.

Los hematomas ocurren con mayor frecuencia en personas que toman medicamentos que afectan la coagulación de la sangre como la aspirina, la warfarina y el clopidogrel, así como en los pacientes con Hemofilia, enfermedad en donde hay una alteración de los factores de coagulación.

Por lo general se resuelven sin mayores complicaciones, en el caso de los hematomas intracraneales el hecho de que el cráneo no pueda expandirse reviste un problema y hace que el hematoma comprima al cerebro y otras estructuras del sistema nervioso central lo cual puede originar una serie de síntomas como perdida de la conciencia, parálisis, convulsiones o incluso la muerte por paro respiratorio.

 
 
 
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