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Definición de Epilepsia

La epilepsia es una enfermedad del sistema nervioso central. Se caracteriza por una alteración en la actividad cerebral que ocasiona la aparición de fenómenos involuntarios del cuerpo, que van acompañados por afectación del estado de conciencia. Es importante aclarar que la misma es una afección, ni un síndrome, ni una enfermedad, alejando, por esta última razón la posibilidad de empezar a padecer la misma como consecuencia del contagio con alguna persona que se encuentra en nuestro entorno y que la padece.

Tanto para la persona que la padece, como para aquellos que conviven con una, hay algunas cuestiones que sirven para ayudar a detectar cuando se está por producir un ataque, así que deben estar atentos a situaciones como, una repentina confusión mental o comportamiento infantil, movimientos como el de masticar sin tener nada en la boca o el de abrir y cerrar consecutivamente los ojos, cansancio, debilidad, fiebre, convulsiones y la imposibilidad de llevar adelante una conversación.

¿A qué se debe la epilepsia?

La epilepsia es un trastorno complejo. Las personas aquejadas por esta enfermedad suelen presentar zonas en su cerebro en las que las neuronas se activan y mantienen una actividad eléctrica de forma anormal que no responde a los mecanismos de regulación con los que dispone el sistema nervioso.

Tras esta activación, se lleva a cabo una acción relacionada con la función que cumplen estas neuronas. Por ejemplo, en el caso de las neuronas que regulan los movimientos, cuando estas se activan por efecto de una crisis de epilepsia, ocurren movimientos involuntarios. Se dice que son involuntarios porque la persona no tiene la capacidad en ese momento de iniciar ni detener tales movimientos.

Esta activación anormal de las neuronas puede ocurrir por varias causas. Factores como las infecciones, traumas, accidentes cerebrovasculares, hemorragias o incluso cambios metabólicos como la hipoglicemia, son factores que pueden desencadenar estas crisis. En los niños son bien conocidas las convulsiones que se desencadenas por la fiebre muy alta.

Epilepsia y convulsión: ¿Es lo mismo?

Una epilepsia y una convulsión no son lo mismo. Si bien en ambas hay síntomas similares, son dos entidades distintas.

Una convulsión es la aparición de la activación anormal y paroxística de un área del cerebro, sin embargo esa activación no es exclusiva de las zonas motoras. Una convulsión puede manifestarse por cualquier tipo de actividad: la percepción de un olor, de una imagen visual, de un sonido, la pérdida de conciencia sin movimientos, la pérdida del tono de los músculos con caída al piso, o incluso un tipo de convulsión conocida como ausencia, en la que la persona simplemente queda “ida” por un periodo de tiempo tras lo cual se recupera y continúa lo que estaba haciendo sin darse cuenta de nada.

Lo que diferencia la aparición de una crisis de este tipo llamada convulsión de la epilepsia como tal, es que en esta última existe una predisposición permanente a lo largo de la vida para originar las convulsiones, que casi siempre involucran dos hechos: perdida de la conciencia y manifestaciones motoras, principalmente sacudidas bruscas e involuntarias de los músculos. Dado que el intestino y la vejiga poseen esfínteres que mantienen su contenido, y que estos esfínteres son músculos, es posible que pierdan su función durante estas crisis haciendo que la persona además pueda orinar y evacuar sin desearlo o tener conciencia de ello. Tras un episodio de epilepsia la persona queda muy agotada y cansada, y sabe que paso algo con ella.

¿Cómo se trata?

El médico especialista que trata la epilepsia es el médico neurólogo. La principal estrategia de tratamiento frente a este enfermedad es mediante el uso de medicamentos, que por lo general deben ser usados de por vida. En algunos, casos para poder controlar apropiadamente esta enfermedad, deben usarse combinaciones de distintos fármacos.

Existen algunos casos en los que el tratamiento más apropiado es la cirugía, estos corresponden a pacientes en los que no se puede controlar adecuadamente la enfermedad con medicamentos. Se estima que esto ocurre aproximadamente al 25% de las personas con epilepsia. Esta cirugía consiste en eliminar la zona del cerebro en donde se originan los focos de epilepsia, lo cual puede curar completamente la enfermedad en un gran número de casos.

 
 
 
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