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Definición de Dieta de Atkins

Dieta-AtkinsEn los años 70 un cardiólogo estadounidense observo la necesidad de controlar el peso corporal como mecanismo para combatir las enfermedades cardiovasculares, por lo que diseño un régimen alimenticio que permitiera que los pacientes perdieran peso de forma significativa, que se conoce como Dieta de Atkins.

Esta dieta ha sido objeto de varias modificaciones manteniendo su esencia, sin embargo aunque permite bajar de peso no se encuentra exenta de riesgos para la salud.

En qué consiste la dieta de Atkins

Esta dieta se caracteriza por basarse en el consumo de grasas y proteínas de forma ilimitada, se permite el consumo de carnes de cualquier tipo, embutidos, huevos, mantequilla, quesos y leche completos.

En contraposición se restringe el consumo de carbohidratos, tanto azúcares y cereales de tipo refinados como sus versiones integrales e incluso las frutas y vegetales.

Este cambio en el aporte de nutrientes hace que el organismo se vea obligado inicialmente a consumir sus reservas de glucógeno, una forma de acumular carbohidratos a nivel del hígado y del músculo. Para que el glucógeno pueda ser almacenado es necesario que se una al agua, por lo que al consumirse la reserva de glucógeno se pierde agua lo cual explica la gran pérdida de peso inicial de estos pacientes.

Una vez que se han consumido las reservas de carbohidratos en el organismo, el metabolismo echa mano de las reservas de grasa e incluso del musculo para producir la energía necesaria para llevar a cabo los diversos procesos metabólicos.

Efectos de la dieta de Atkins sobre la salud

La dieta de Atkins tiene una gran efectividad para perder peso, tanto por su efecto sobre el metabolismo como por el hecho de que el consumo de grandes cantidades de proteínas tiene un efecto inhibidor del apetito.

La pérdida de peso es una condición favorable para el organismo, sin embargo esta dieta conlleva a la aparición de algunas alteraciones que van en detrimento de la salud, estas incluyen:

Sobrecarga de los riñones. El consumo de grandes cantidades de proteínas hace que aumente el funcionalismo renal lo cual no se recomendable en personas con enfermedades como hipertensión arterial o diabetes, ya que es posible acelerar el progreso a un estado de insuficiencia renal.

Aparición de un estado de cetosis. Al suprimir los carbohidratos de la dieta el organismo entra en un estado metabólico similar al ayuno prolongado, en el que se obtiene energía a partir de las grasa en un proceso que lleva a la producción cuerpos cetónicos, sustancias que producen un estado de acidez que se acompaña por un aliento característico, cansancio y fatiga.

Alteración de los lípidos sanguíneos. Los tipos de grasas permitidos en la dieta de Atkins incluyen las grasas saturadas, capaces de elevar los niveles de colesterol en sangre, principalmente el colesterol malo o LDL colesterol. Estos cambios conllevan al desarrollo de arterioesclerosis y por ende de enfermedad coronaria.

Bajo aporte de fibra. La fibra es necesaria para el buen funcionamiento del sistema digestivo, especialmente para la prevención de trastornos como el estreñimiento y la aparición de enfermedad diverticular del colon.

Restricción de vitaminas. Al limitar el consumo de frutas y vegetales disminuye el aporte de nutrientes como las vitaminas y los antioxidantes, necesarios para la buena función del organismo así como para prevenir la aparición de diversos trastornos.

Fotos: iStock - Adam Kulesza / Daniel Ernst

 
 
 
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