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Definición de Benzodiacepinas

Las benzodiacepinas son un grupo de medicamentos empleados para el tratamiento de algunos problemas del sistema nervioso central.

Este grupo de medicamentos son quizá uno de los más prescritos en la práctica médica cotidiana, dados sus efectos sedantes e hipnóticos, que son de utilidad en el manejo de trastornos que se acompañan por ansiedad e insomnio principalmente, aunque algunos de sus representantes tienen además la capacidad de detener las convulsiones y producir sedación.

Existen varios tipos de benzodiacepinas

Mas que un solo medicamentos se trata de varios medicamentos que son clasificados a su vez en tres grandes grupos de acuerdo a su vida media, es decir, el tiempo que la molécula dura en el organismo hasta ser eliminada. Incluyen a los siguientes fármacos:

- Midazolam
- Alprazolam
- Clonazepam
- Lorazepam
- Diazepam
- Oxacepam
- Bromazepam
- Flunitrazepam
- Clobazam

El diazepam y el clonazepam tienen un inicio de acción rápido, se usan como anticonvulsivos, así como en condiciones que se asocian a contracturas musculares.

Alprazolam y bromazepam son ampliamente usados para tratar la ansiedad, aunque también se emplean para tratar el insomnio. El midazolam es de uso más bien hospitalario ya que se emplea para producir sedación antes de efectuar procedimientos como las endoscopias.

Las benzodiacepinas también se encuentran presentadas en combinaciones, principalmente con medicamentos antiespasmódicos como la hioscina para aliviar diversos malestares gastrointestinales.

Principales riesgos asociados al uso de benzodiacepinas

El uso de estos fármacos se asocia con dos riesgos principales: sus efectos adversos y las interacciones que ocurren al ser usados en combinación con otros tipos de medicamentos.

Los efectos adversos mas comunes son la sedación y el estado confusional. Estos efectos son más comunes en personas de edad avanzada y muchas veces pueden llevar a que ocurran accidentes como las caídas. Un efecto que cada día cobra mayor importancia es la posibilidad de afectación de la memoria con su uso a largo plazo.

Las benzodiacepinas interactúan con varios medicamentos, afectando tanto su efecto y seguridad como el de los demás fármacos usados.

Medicamentos como el omeprazol, digoxina, atenolol y estrógenos pueden aumentar la duración de los efectos de las benzodiacepinas. En el caso de la carbamazepina, levodopa, cafeína y el tabaco puede llevar más bien a que disminuyan sus efectos.

Quizá las interacciones mas riesgosas son las que ocurren al combinar las benzodiacepinas con otros medicamentos depresores del sistema nervioso, como es el caso de los antidepresivos, medicamentos para las convulsiones, antialérgicos, derivados opioides como el tramadol, así como al ingerir bebidas alcohólicas durante el tratamiento.

Más que uso racional, abuso

Estos son unos de los medicamentos que, en un gran número de casos, han sido objeto de abuso más que de uso racional.

Este uso poco racional ocurre cuando son prescritos por tiempo prolongado o cuando el paciente se automedica y decide continuarlos a pesar de la recomendación del médico de suspenderlos. Aunque no resulta fácil, ya que se venden solo con receta médica, algunas personas logran resolver este asunto y conseguir los medicamentos.

Al usarse de forma inapropiada es posible desarrollar adicción a sus efectos, lo que se agrava por el hecho de que su suspensión brusca lleva a la aparición de síntomas que hacen que la persona sienta que no pueda dejarlo.

Por esto es necesario acudir al médico para poder hacer un plan de suspensión que permita dejar el tratamiento sin riesgos para la salud ni molestias que produzcan sufrimiento.

Las benzodiacepinas no deben usarse por más de 12 semanas de forma continua, el tiempo ideal de tratamiento son 4 a 6 semanas tras lo cual deben suspenderse.

Fotos Fotolia: Joshya / Julien Tromeur

 
 
 
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