Definición de Gobierno

Al interior de la teoría política, se entiende por gobierno a la administración del poder bajo un Estado, institución a través de la cual se ha organizado la sociedad civil a partir de la Modernidad.

Lilén Gomez | Oct. 2022
Profesora en Filosofía

Desde la perspectiva clásica, la finalidad del Estado consiste en el resguardo de la propiedad (comprendiéndose por ella tanto la vida como los bienes de las personas), y ésta es garantizada a través de los medios que reúne el Gobierno, a saber, la fuerza, el poder político y la autoridad. El Gobierno, en tanto institución encargada de la administración del Estado, puede adquirir diferentes formas, así como su conformación se ha ido transformando en el transcurso de la historia.

La teoría clásica de las formas de gobierno

A lo largo del desarrollo del pensamiento político, se han formulado diversas teorías acerca de las formas de gobierno, no solamente descriptivas, sino también prescriptivas.

Las primeras tipologías sobre el gobierno se remontan a la Grecia antigua. Ya en las Historias de Heródoto (484 a. C. – 425 a. C.) aparecen referencias a las tres formas de gobierno clásicas: el gobierno de muchos (la democracia), de unos pocos (la aristocracia) y de uno (la monarquía). Más tarde, Platón (428 a. C. - 347 a. C.) presenta de manera sistematizada una teoría de las diversas formas de constitución, en diálogos como la República, el Político y las Leyes. Para el filósofo, la forma ideal del Estado es la República, que, hasta entonces, nunca había existido en la práctica. Por el contrario, los estados reales, por más que fueran el resultado de constituciones perfectas, resultaban, en mayor o menor medida, corruptos.

Platón describe cuatro especies de constituciones corruptas: la timocracia (en la que el poder político es ejercido por los ciudadanos con un mayor poder adquisitivo, de acuerdo con sus propiedades y la renta percibida), la oligarquía (forma corrupta de la aristocracia), la democracia (forma corrupta de la República) y la tiranía (forma corrupta de la monarquía). La timocracia resultaría una forma intermedia entre la constitución ideal de la República y las tres constituciones clásicas que, en el caso de Platón, derivan en degeneraciones inevitables.

Siguiendo a Platón, Aristóteles llega a consolidar lo que se conocerá, luego, como la teoría clásica de las formas de gobierno, en la medida en que en su obra Política quedaron fijadas ciertas categorías que permanecen hasta la actualidad. Una de estas categorías es el propio término “constitución”, que Aristóteles define como la estructura que ordena una ciudad, estableciendo el funcionamiento de cada cargo, bajo una autoridad soberana.

A su vez, el filósofo señala que “constitución” y “gobierno” significan lo mismo, y presenta una clasificación de las constituciones, de acuerdo con la forma que adopte el poder soberano —es decir, el gobierno—, según sea ejercido por una persona, unos pocos o la mayoría (monarquía, aristocracia, politia); y con cómo se ejecuta dicho poder, según se trate de una forma recta o degenerada (tiranía, oligarquía y democracia, respectivamente).

A diferencia de Platón, para Aristóteles, lo que distingue a una forma buena de una forma mala de gobierno no es el criterio de legalidad o consenso, sino que su fin sea el interés común. Así, una mala forma de gobierno es aquella en la que el poder se ejerce en vistas a intereses individuales y no a la “vida buena” de toda la comunidad.

Teorías modernas acerca de la constitución del gobierno

La época moderna resulta decisiva para la teoría política, puesto que se trata de un período signado por la emergencia del Estado tal como lo conocemos actualmente. La corriente contractualista, inaugurada por Thomas Hobbes (1588-1679), toma la teoría de las formas de gobierno como un asunto central. Hobbes, defensor de la monarquía absolutista, rechaza la distinción entre buenas y malas formas de gobierno, en tanto el poder soberano solamente puede ser absoluto e indivisible. La diferencia entre la monarquía, la aristocracia y la democracia reside en su aptitud para garantizar la paz y seguridad del pueblo.

Con el advenimiento de la Revolución Francesa, en 1789, la concepción del Estado Nacional bajo una soberanía popular, que sustituye a la soberanía del monarca, cobrará, en adelante, cada vez mayor importancia.

 
 
 
 
Por: Lilén Gomez. Profesora en Filosofía, Universidad de Buenos Aires, Argentina. Desempeño en el ámbito de la docencia y la investigación, en áreas de la Filosofía Contemporánea.
Art. actualizado: Oct. 2022; sobre el original de mayo, 2009.
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Gomez, L. (Oct. 2022). Definición de Gobierno. Definición ABC. Desde https://www.definicionabc.com/politica/gobierno.php
 

Referencias

Bracamonte, E. (2002). Política, Estado y gobierno. Revista ciencia y cultura, (10), 73-78.

Bobbio, N. (1987). La teoría de las formas de gobierno en la historia del pensamiento político. México: Fondo de cultura económica.

Arendt, H. (2010). Estado nacional y democracia. Arbor, 186(742), 191-194.
 
 
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