Definición de Organismos

1. Ser cuya estructura biológica le permite tener vida.

2. Elementos que constituyen un sistema.

3. Institución o área de trabajo que pertenece a la misma. Ejemplos: a) organismos de Derechos Humanos; b) organismos de la ONU; c) los órganos administrativos del Estado.

Etimología: Con influencia del inglés organism, tiene raíz en el latín orgănum, respecto del griego ὄργανον (órganon), acompañado del sufijo -ismo, en propiedad de sistema.

Cat. gramatical: Sustantivo masc.
En sílabas: or-ga-nis-mo/s.

Organismos

David Alercia | Enero 2023
Lic. en Biología

Un organismo es cualquier ser vivo, como un animal, planta, hongo o bacteria. Dando una definición más completa, es cualquier individuo de cualquier especie. Estos comparten características comunes que veremos en este artículo. También, hablaremos sobre el esquema básico de la clasificación de la enorme biodiversidad que observamos en la biosfera.

¿Cuáles son las características de los seres vivos?

Los seres vivos comparten una serie de características comunes que son las que permiten identificarlos como organismos vivos:

Organización celular: todos los seres vivos están formados por células, que son las unidades estructurales y funcionales básicas de la vida. Una agrupación de células recibe el nombre de tejido y una asociación de tejidos coordinados para cumplir una función se denomina órgano. Los organismos unicelulares están formados por una sola célula, y los organismos pluricelulares están formados por tejidos y órganos. En los animales, los órganos se organizan en “sistemas de órganos” como el sistema digestivo, respiratorio, etc. En resumen, todos los organismos están formados por células que son las que realizan las funciones necesarias para la vida.

Metabolismo: dentro de las células ocurren un conjunto de reacciones químicas que son necesarias para mantener la vida. El metabolismo incluye procesos como la obtención de energía a través de la respiración celular, la fotosíntesis, la eliminación de desechos y la regulación de la temperatura del cuerpo.

Reproducción: todos los seres vivos tienen la capacidad de reproducirse, es decir, de producir nuevos individuos de su propia especie. La reproducción puede ser sexual o asexual, como la gemación, dependiendo del organismo.

Crecimiento, desarrollo y muerte: todos los seres vivos nacen y experimentan un crecimiento y un desarrollo a lo largo de su vida. Esto puede incluir el crecimiento físico, el desarrollo de nuevas habilidades y el cambio en la apariencia o en el comportamiento. Luego de una etapa de crecimiento rápido, los seres vivos llegan a la edad reproductiva de su vida, en la que pueden dejar descendencia. Luego de esta etapa, el crecimiento puede detenerse por completo o hacerse más lento hasta la muerte del organismo. Todos los organismos, sin excepción, mueren. Lo que varía es la longevidad, es decir, la cantidad de tiempo que vive un organismo; existen árboles de miles de años de edad y organismos unicelulares que viven apenas horas.

Adaptación al medio ambiente: todos los seres vivos se adaptan a su entorno de alguna manera para poder sobrevivir. Esto puede incluir la adquisición de características físicas especializadas a lo largo de varias generaciones (como patas para caminar sobre la nieve o piel gruesa para protegerse del frío) mediante un proceso conocido como evolución. También, en el trascurso de la vida del organismo, pueden ocurrir cambios de comportamiento para adaptarse a los cambios del medio (por ejemplo, aprender a usar herramientas, aprender nuevas técnicas de caza, ocultarse de los depredadores, protegerse del calor o del frío).

Capacidad de respuesta a estímulos externos: todos los seres vivos tienen la capacidad de responder a estímulos del entorno, como el sonido, el olor, el sabor, el tacto y la luz. En los animales, esta capacidad de respuesta puede ser rápida e impulsiva, como cuando una persona retira la mano rápidamente de una superficie caliente o una lombriz se aleja de la luz del sol, o más compleja, con la intervención de un sistema nervioso desarrollado, como cuando un animal caza a su presa. Las plantas responden a la luz, curvándose y creciendo hacía la fuente de luz. Los hongos y organismos unicelulares también responden a los estímulos, aunque como en las plantas, las respuestas sean más lentas y menos evidentes que en los animales.

Evolución: todos los seres vivos han evolucionado a lo largo del tiempo para adaptarse a su entorno y sobrevivir. La evolución se basa en la selección natural, en la que los organismos con características que les permiten sobrevivir y reproducirse con éxito tienen más descendencia que los demás. Esto a su vez conduce a una mayor presencia de esas características en la población a lo largo del tiempo.

¿Cómo se clasifican los organismos?

Los organismos vivos se clasifican en un sistema de grupos jerárquicos (grupos dentro de grupos) que incluye varios niveles de categoría, desde los más generales (que contienen otros grupos hasta los más específicos (que no contienen grupos dentro), basándose en características físicas y genéticas compartidas por los organismos y está en permanente cambio debido a los avances de la biología, sobre todo de la genética, que permite “ver” las relaciones entre los seres vivos a través de análisis de ADN. Aunque los detalles de la clasificación puedan cambiar, la generalidad permanece siempre igual. La clasificación jerárquica más tradicional está estructurada en las siguientes categorías:

Reino: supone la categoría más amplia. Por ejemplo, el reino animal incluye a todos los animales, mientras que el reino vegetal incluye a todas las plantas. Más adelante, se analiza en detalle los cinco reinos a la par de la dinámica de la biodiversidad.

Phyllum (plural phila, en español filo y fila): una categoría intermedia que agrupa a los organismos según sus características físicas y genéticas. Por ejemplo, el filo Chordata incluye a los animales que tienen una estructura conocida como notocorda (que es el precursor de la columna vertebral), que incluye a los mamíferos, aves y reptiles, pero también a organismos marinos menos familiares como las ascidias y los anfioxos. Un phyllum contiene clases.

Clase: la clase Mammalia incluye a todos los mamíferos: los animales que tienen glándulas mamarias y que producen leche para alimentar a sus crías. Además, los mamíferos tienen pelo y pueden regular la temperatura de su cuerpo.

Orden: las clases contienen órdenes. La clase Mammalia contiene el orden Carnivora que incluye a todos los mamíferos carnívoros, como los lobos y perros, los osos, felinos, los delfines y las focas y lobos marinos.

Familia: El orden contiene familias. Por ejemplo, la familia Felidae del orden Carnivora incluye a todos los felinos, como los leones y los gatos.

Género: una familia contiene géneros. Por ejemplo, el género Felis incluye a todos los gatos.

Especie: la categoría más específica de la clasificación de los organismos. En ocasiones, la especie puede contener grupos conocidos como subespecies, pero lo habitual es que la categoría de especie no se subdivida. Una especie es un grupo de organismos que tienen características similares y que pueden reproducirse entre sí y producir descendencia viable y fértil. La especie se utiliza para distinguir a los diferentes tipos de organismos. Por ejemplo, dentro del género Felis, la especie Felis silvestris tiene varias subespecies, una de ellas F. silvestris catus que es el gato doméstico y las demás son gatos salvajes. También existen otras especies de gatos del género Felis completamente salvajes. Otros ejemplos incluyen el lobo (Canis lupus) y su subespecie Canis lupus familiaris (el perro doméstico).

Los cinco grandes reinos en los que se clasifica a los organismos vivos

En nuestro planeta existe una gran biodiversidad, que podemos verla en cualquier ambiente natural. Aun cuando pensamos que no hay vida en determinados lugares, siempre tenemos que saber que existe una multitud de organismos unicelulares que no podemos ver a simple vista, e incluso organismos mayores que están escondidos o viven enterrados. La clasificación tradicional identifica cinco reinos, y si bien desde el punto de vista actual de la biología no es el mejor sistema, mantiene su vigencia como esquema de fácil entendimiento y aprendizaje, motivos por los que tiene un gran valor didáctico para quienes no son especialistas.

Reino Monera: está constituido por las bacterias, que son organismos procariotas (es decir, que la única célula que los forma es el tipo celular más simple que existe, sin núcleo definido ni organelas). Las bacterias son muy diversas y se encuentran en casi todos los ambientes del planeta: en el agua, desde el agua dulce hasta los fondos oceánicos más profundos; en el aire, desde el suelo hasta bacterias que viven flotando en el aire e incluso dentro de otros seres vivos; viviendo como parásitos o como simbiontes (organismos que establecen una relación mutuamente beneficiosa entre ellos). Algunas bacterias pueden ser beneficiosas para los seres humanos, como lo son los simbiontes de nuestra flora intestinal, mientras que otras pueden ser patógenas y causar enfermedades (como el cólera, la neumonía o las tan comunes infecciones de “placas en la garganta”).

El reino Protista o Protoctista: incluye a un grupo diverso de organismos eucariotas (es decir, que sus células tienen núcleo definido y organelas). Los protistas son seres unicelulares o pluricelulares y pueden ser heterótrofos (que tienen que alimentarse de otros seres vivos para obtener energía) o autótrofos (capaces de producir su propia energía a través de la fotosíntesis). Algunos protistas tienen formas de vida muy simples, mientras que otros son complejos y diversos.

Los protistas se dividen en varios grupos, dos de los más conocidos son los protozoos y las algas. Los protozoos son seres unicelulares o pluricelulares que pueden moverse y que son heterótrofos. Estas características hacen que se asemejen más a los hongos y animales, que también son móviles y heterótrofos.

Las algas son organismos autótrofos que producen su propia energía mediante la fotosíntesis, cumplen, como las plantas el importante rol de productores en la red trófica. Muchas de las algas son unicelulares, o grupos de pocas células, pero otras son enormes, como las algas pardas que forman bosques subacuáticos.

El reino protista abarca una gran diversidad de organismos, muy distintos entre sí: su única característica común es ser unicelulares o tener una organización pluricelular muy simple: solo un conjunto de células que no llega a la estructura de tejidos y órganos que caracteriza a los otros reinos pluricelulares (Fungi, Plantae y Animalia). Esto es así porque en la antigüedad, todos los organismos que no podían ser clasificados como bacterias, hongos, plantas o animales, iban a parar al reino protista. Con el avance de la ciencia y la tecnología, muchos de estos organismos han podido ser correctamente clasificados; pero como decíamos en la introducción, la clasificación de reinos ha caído en desuso y más aún el reino protista; pero sigue teniendo valor a la hora de ofrecer un esquema sencillo de clasificación de los organismos.

Los protistas tienen un papel importante en los ecosistemas, ya que pueden ser productores o consumidores. Algunos protistas también pueden ser patógenos y causar enfermedades en otros seres vivos o vivir como parásitos.

El reino Fungi: está formado por una gran variedad de organismos eucariotas que se caracterizan por tener cuerpos formados por unas estructuras filamentosas, como pelos o hilos, llamados hifas. Además de tener un cuerpo formado por hifas, los hongos tienen reproducción sexual, mediante esporas y son heterótrofos. Algunos ejemplos de hongos son las setas u hongos de sombrero, los mohos y las levaduras. Pueden ser unicelulares o pluricelulares, y su característica común es el modo de nutrición heterótrofa y la reproducción por esporas.

Los hongos tienen un papel importante en el ciclo de la materia en los ecosistemas y en las redes tróficas, ya que son descomponedores y ayudan a descomponer la materia orgánica muerta. Algunos hongos también pueden ser patógenos y causar enfermedades en otros seres vivos, mientras que otros pueden ser beneficiosos para los seres humanos, como las levaduras usadas en la panadería y la producción de cerveza. Finalmente, también hay hongos parásitos como los que causan el pie de atleta.

El reino Plantae: abarca todas las plantas conocidas, desde las más simples como los musgos hasta las más complejas como los árboles y las plantas con flores. Actualmente, las algas verdes, llamadas así porque al igual que las plantas, contienen clorofila antes clasificadas como protistas, están en el reino Plantae.

Las plantas son organismos autótrofos, lo que significa que producen su propia energía mediante la fotosíntesis, proceso en el que utilizan la luz del sol para convertir el dióxido de carbono y el agua en glucosa y oxígeno. La glucosa es la fuente de energía de la planta mientras que el oxígeno es un subproducto de la fotosíntesis que es liberado al ambiente. Las células de las plantas tienen cloroplastos, organelas especializadas en la fotosíntesis, que contienen clorofila. La clorofila absorbe la luz solar e inicia una serie de reacciones químicas, conocidas en conjunto como fotosíntesis.

Las plantas son los principales productores en la mayoría de los ecosistemas conocidos y proporcionan el oxígeno y el alimento necesarios para el resto de los seres vivos. También tienen un rol importante en la regulación del clima y en la conservación del suelo y del agua.

El reino Animalia: está representado por todos los animales conocidos, desde los más simples como los gusanos hasta los más complejos como los mamíferos. Muchos de los protozoos ahora se incluyen dentro del reino Animalia.

Los animales son organismos eucariotas heterótrofos, lo que significa que dependen de otros seres vivos para obtener energía y nutrientes. Son pluricelulares, sus cuerpos están formados por células organizadas en tejidos, órganos y sistemas.

Los animales son consumidores secundarios y terciarios en las redes tróficas y ayudan a mantener el equilibrio en los ecosistemas al controlar las poblaciones de otros seres vivos. Los animales también pueden ser importantes polinizadores de las plantas.

 
 
 
 
Por: David Alercia. Licenciado en Biología por la Universidad Nacional de Córdoba, especializado en gestión ambiental, y trabaja en turismo científico.
Art. actualizado: Enero 2023; sobre el original de julio, 2009.
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Alercia, D. (Enero 2023). Definición de Organismos. Definición ABC. Desde https://www.definicionabc.com/medio-ambiente/organismos.php
 
 
 
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