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Definición de Germinación

En el ámbito de la botánica se estudian las plantas desde distintas perspectivas. Un aspecto concreto es el desarrollo de las semillas, el cual recibe el nombre de germinación. Este proceso describe cómo una semilla comienza a transformarse en una planta.

Estructura de las semillas

Las semillas tienen apariencias distintas dependiendo de qué plantan procedan. Sin embargo, todas ellas comparten unas características:

1) están recubiertas por una capa protectora exterior que se denomina tegumento,

2) en su interior se encuentra el embrión, en cuyo interior se encuentran el tallo y la raíz de la nueva planta,

3) el alimento de la semilla está situado fuera del embrión, concretamente en el endosperma y

4) la mayoría de las plantas productoras de semillas son dicotiledonias, es decir, contienen dos hojas de semilla en su interior.

La mayoría de semillas se encuentran encerradas en un fruto carnoso, otras son transportadas a través del agua, algunas se mueven por la acción del viento y en ocasiones las semillas acaban en el suelo fértil tras ser expulsadas del fruto que es comido por un animal.

La germinación

Las semillas que todavía no han germinado se encuentran en estado latente o durmiente. Para que una semilla finalmente germine es necesario que se cumplan ciertas condiciones meteorológicas, así como una temperatura adecuada y un nivel de oxígeno y humedad óptimo.

En la mayoría de casos, las semillas germinan cuando la tierra se encuentra en buenas condiciones. La tierra fértil proporciona la humedad y los alimentos necesarios para que la semilla esté en condiciones de desarrollarse.

En una primera etapa las células de la semilla absorben el oxígeno. A partir de este momento la semilla comienza a desprender dióxido de carbono. Al producirse la digestión, el alimento almacenado se convierte en energía. De esta manera, el embrión de la semilla se va hinchando y al mismo tiempo se crean nuevas células.

En un momento del desarrollo del embrión sale el extremo de la raíz y luego el tallo. En este punto es cuando la semilla ha brotado. Llegado este momento, las raíces crecen hacia abajo y los tallos hacia arriba como consecuencia del efecto de la luz y de la gravedad.

Los tiempos y los índices de germinación en las plantas que producen semillas son muy variables dependiendo de cada especie. Así, la semilla de la orquídea solo puede germinar unas semanas después de su madurez, mientras que la semilla del pepino puede estar durante varios años hasta su germinación definitiva.

Fotos: Fotolia - dmitrimaruta / amin268

 
 
 
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