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Definición de Waffen SS

Las SS (acrónimo de Schutzstaffel, “escuadrón de protección” en alemán) nacieron en 1925 como un grupo de voluntarios para proteger a Adolf Hitler y los altos cargos del NSDAP, y fueron evolucionando, de la mano de Heinrich Himmler (quien se alistó en 1925 y se convirtió en su jefe en 1929) hasta convertirse en una suerte de estado paralelo.

En dicho proceso cobra un papel destacado la rama armada de las SS, las llamadas Waffen SS (en alemán, “SS de combate o armadas”, lo que no significa que las otras ramas no lo estén también).

Las Waffen SS fueron la rama militar de la organización de las SS, un verdadero ejército con unidades de infantería o blindadas, que combatieron en los distintos frentes durante la Segunda Guerra Mundial, y que se hicieron tristemente famosas tanto por su ferocidad en combate, como por los numerosos crímenes cometidos.

La lealtad de las SS hacia Hitler, demostrada con la Noche de los cuchillos largos de 1934, junto a la desconfianza que el canciller alemán sentía hacia los mandos del ejército, llevó a que buscara crear una estructura armada diferente de la del ejército, aunque no la sustituyera por la imposibilidad de hacerlo en el momento.

De todas formas, el plan de la jerarquía nazi pasaba por desprenderse del ejército y que su función pasara a desempeñarla en exclusiva las Waffen SS.

Como parte de la SS, los miembros que reclutaban las Waffen SS juraban lealtad directa a Hitler, y no a la patria alemana, de esta forma los jerarcas nazis se aseguraban de la fanática obediencia de este cuerpo.

Los roces con el ejército fueron inevitables desde el principio; los militares no se fiaban de unos elementos militarizados que, pese a contar con antiguos miembros de las fuerzas armadas, eran en su mayoría poco profesionales (y, en algunos casos, entraban de lleno en el amateurismo), y además estaban altamente fanatizados.

Dicho fanatismo, en combate, se demostró como una espada de doble filo, peligrosa para los enemigos por su combatividad, pero también asumiendo una gran cantidad de bajas por sus ataques demasiado arrojados y su defensa a ultranza.

Algunos mandos militares llegaron a apreciar la calidad de estas tropas, aunque en otros casos las denostaron como criminales de guerra. Y, de hecho, como fanáticos nazis, el historial de las Waffen SS está trufado de crímenes de guerra y contra la humanidad, como bien pueden atestiguar los vestigios del pueblo francés de Oradour-sur-Glane, arrasado por la división Das Reich de las Waffen SS.

Hay que entender que las Waffen SS eran un mundo aparte pero interrelacionado con el ejército.

Así, tenían su propia estructura de disciplina, ajena a la del ejército, y su propio sistema de rangos, aunque este último podían homologarse a sus equivalentes del Heer, el ejército de tierra.

En las Waffen SS se encuadraron tropas de infantería, infantería mecanizada, y blindados, no habiendo dispuesto nunca de marina ni de fuerza aérea.

La primera unidad formalmente constituida de las Waffen SS fue la Leibstandarte SS Adolf Hitler, en 1933, y que dependía directamente del führer.

Su líder, el general de las SS Josef Sepp Dietrich era un nazi fanático al que se acusó de crímenes de guerra, pero que consiguió eludir la sentencia de muerte. Igualmente, la unidad que dirigió, la Leibstandarte, se hizo tristemente famosa por sus crímenes cometidos en los frentes del este y del oeste.

El bautismo de fuego en combate de la Leibstandarte y las Waffen SS fue la campaña de Polonia de septiembre de 1939, pese a que anteriormente ya habían participado en las ocupaciones de Austria y de los Sudetes (algo que no podemos categorizar como bautismo de fuego, puesto que no entraron en combate).

En dicha campaña también lucharon otros regimientos unidos posteriormente para formar la segunda división SS Das Reich, además de otras unidades que participarían, a partir de 1939, en todos los teatros de operaciones en los que lucharon las tropas del Reich.

Si bien originalmente, tanto las SS como su rama de combate solamente admitían alemanes o arios comprobados (el procedimiento de reclutamiento era muy estricto), las necesidades de la guerra -especialmente en su recta final- llevaron a que esta premisa se relajara totalmente.

Así, por ejemplo, y además de contar con divisiones formadas por soldados escandinavos (Nordland), letones (Lettische números 1 y 2), o neerlandeses (Nederland), cuyos miembros eran considerados por los nazis como racialmente similares a los arios, o arios de pleno derecho, las Waffen SS también integraron miembros de etnias que los nacionalsocialistas consideraban como “inferiores”.

Entre estas divisiones, encontramos a la Handschar y la Skanderbeg, de musulmanes yugoslavos y albaneses, o la Galizische de voluntarios ucranianos (y, por lo tanto, eslavos, considerados como una “raza inferior” por los nazis).

Con esto, podemos ver que el pragmatismo y la lógica de la guerra se impuso a la pureza de los ideales entre las filas nazis, al aceptar a seres humanos a los que consideraban como inferiores y no como iguales entre sus tropas de élite.

A partir del intento de asesinato sufrido por Hitler en 1944, y planeado por mandos del ejército, la confianza del dictador alemán en el estamento armado cayó en pìcado.

Esto llevó a varias medidas que favorecían a las Waffen SS como que, por ejemplo, la mayoría de las divisiones extranjeras que combatían con la Wehrmacht fueran transferidas bajo su autoridad, y que se reclutaran nuevas divisiones de este cuerpo en vez de para el Heer.

Con el fín de la guerra y la derrota alemana, las SS fueron declaradas una organización criminal e ilegal.

Muchos de los antiguos comandantes de las Waffen SS fueron perseguidos para que pagaran por sus crímenes de guerra, en algunos casos se consiguió darles caza, y en otros lograron escapar.

Fotos: Fotolia - M-SUR / Grigory Bruev

 
 
 
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