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Definición de Tercer Estado

A instancias del Feudalismo y el Antiguo Régimen, el Tercer Estado, es uno de los tres estamentos básicos que componía la sociedad de aquel entonces y en los mencionados contextos.

Uno de los estamentos en los que estaba dividida la sociedad feudal y del Antiguo Régimen y al que pertenecían los ciudadanos más pobres y sin privilegios

Especialmente compuesto por la población carente de los privilegios de los que sí gozaban la nobleza y el clero, también se los solía denominar como el grupo de los no privilegiados. Otras denominaciones que también ha recibido el tercer estado a lo largo de la historia: pecheros, estado llano, pueblo, pueblo llano, plebe, común.

Quiénes lo conformaban y las diferencias internas

Los sectores que componían este tercer estado son, por un lado el campesinado, que era la mayor parte de la población, enrolados comúnmente en la servidumbre o en el régimen señorial, y por otro lado la burguesía, que eran aquellos habitantes de las ciudades, teóricamente libres, a diferencia de los campesinos que no lo eran de hecho; en tanto, de la burguesía formaban parte: los artesanos de cada oficio organizados a su vez en gremios, los comerciantes y mercaderes, los cuales también tenían una organización similar a la de los campesinos, especialmente en ciudades y periódicamente en ferias, y por último la plebe urbana.

Generalmente existieron grandes diferencias en cuanto a riqueza entre los miembros del tercer estado, ya que por ejemplo en el campesinado se encontraban los labradores ricos que eran propietarios, o en su defecto, arrendatarios de grandes explotaciones y por el contrario, los jornaleros, pertenecientes a este mismo grupo pero que ni siquiera eran dueños de las herramientas de labranza.

También existieron importantes diferencias dentro de la propia burguesía, diferenciándose en alta burguesía y baja burguesía. Para darse una acaba idea, quienes eran los miembros más ricos del tercer estado incluso superaban en poder a la baja nobleza.

Sin embargo y a pesar de constituir el sector de la población mayoritario, en algunas situaciones, carecían de derechos y se encontraban supeditados a las decisiones de los monarcas y de los otros estamentos.

En el caso francés, en tiempos del absolutismo monárquico, al tercer estado se lo consideraba obviamente parte integrante de la sociedad pero no disponían de privilegio alguno, aún más, eran ciertamente relegados en materia de reconocimiento de derechos con respecto a los estamentos más relevantes y considerados superiores como lo eran la nobleza y el clero.

Rol sustancial a instancias de la Revolución Francesa para conseguir su libertad y ampliar sus derechos

En vísperas y postrimerías de la Revolución Francesa (1789) el Tercer Estado fue fundamental en la difusión de las nuevas ideas y por supuesto en el apoyo que brindaron al levantamiento revolucionario para derrocar a la monarquía de manera definitiva, porque de este modo era posible lograr el derecho y limitar la supremacía histórica que tenían el clero y la nobleza.

Como ya señalamos, estaba integrado por un amplio abanico de oficios y profesiones que sin dudas eran el motor económico de aquellos tiempos y que como tales querían ser oídos y tener una representación en el estado.

Poco a poco, el Tercer Estado, acumuló dinero que le permitió impulsar cambios en el estado político y económico vigente, sumado a la revolución en marcha claro está.

La discriminación y el rechazo que sufrió por parte de la monarquía lo llevó a combatirla a como dé lugar y a promover por sobre todas las cosas el corporativismo que reglamentaban las profesiones, las artes y los oficios en el antiguo régimen, y que por supuesto atentaban contra su libertad laboral.

También querían que se derogasen las prohibiciones respecto de poder acceder a cargos públicos y al ejército, ya que estos estaban destinados únicamente a los estamentos superiores.

El triunfo de la Revolución Francesa significó de alguna manera el triunfo del Tercer Estado y sus demandas por mayor reconocimiento y libertad social y política.

Tanto fue así que pasó a ser la clase dominante luego de este momento bisagra de la historia.
Su autoridad estuvo solventada por las ideas de la Ilustración y también por la riqueza que supieron acumular.

Todas sus demandas como ser la libertad, la seguridad jurídica y la propiedad, terminaron reconocidas y establecidas en la famosa Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, que la Asamblea celebrada en Agosto de 1789 reconoció y aprobó.

 
 
 
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