Definición ABC » Historia » Francia de Vichy (1940-1944)

+

Francia de Vichy (1940-1944) - Definición, Concepto y Qué es

El 11 de junio de 1940, el gobierno francés quedaba en manos del mariscal Philippe Pétain, un héroe de la Primera Guerra Mundial al que se le encargaba la árdua tarea de salvar a Francia del desastre.

Esto se demostró una tarea imposible por el derrumbe del frente francés debido a la astucia alemana, y a la traición británica -que a la postre se reveló, no obstante, como una decisión muy acertada- dejando solos a los galos para que se enfrentaran a la poderosa Wehrmacht.

Ante el imparable avance teutón, Pétain y su gobierno deciden solicitar un armisticio, que se negocia y se acaba firmando el día 25 de junio de 1940 dejando muy poco margen a los franceses, pero salvaguardando algo de territorio e independencia respecto a la Alemania nazi, pese a cederle dos tercios de su territorio en régimen de ocupación -el cual incluía toda la costa atlántica-, y pequeñas porciones a la Italia fascista.

Los restos de Francia, ahora en las manos de Pétain, quedaron como lo que se conocería a posteriori como “La Francia de Vichy”.

La Francia de Vichy es el nombre que recibe lo que quedó de la República Francesa tras la derrota ante el eje de 1940, con capital en la ciudad-balneario de Vichy (de ahí su nombre) y que se organizó como un estado de corte fascista, siendo considerado un estado títere de la Alemania nazi

Aunque no luchó del lado del Eje como agresor, tuvo que enfrentarse a los ataques de las fuerzas de la Francia Libre lideradas por De Gaulle, y al embate aliado en sus colonias norteafricanas en el marco de la Operación Torch para pavimentar el futuro desembarco en Europa.

¿Por qué se eligió Vichy? Para resumir, decir que era una ciudad pequeña y vacacional, alejada de grandes masas obreras de izquierdas que podrían haber dificultado la labor gubernamental, y su gran cantidad de hoteles (ahora vacíos) podían alojar a los ministerios del gobierno.

Pétain organizó el nuevo Estado Francés como una dictadura de corte autoritaria, con una política racista y sin tolerar ninguna disidencia.

Es bien conocido que entre las colaboraciones que el gobierno de Vichy hizo con la Alemania nazi, estuvo la deportación de miles de judíos, y que el gobierno practicó una política antisemita brutal.

Pero, siendo justos, Pétain no fue toda la Francia de Vichy, al igual que la Francia de Vichy no se concentró en Pétain; el ya anciano general fue una marioneta en manos de militares y políticos oportunistas que pensaron que sería mejor estar del lado del bando ganador, como François Darlan (que intentó cambiar de bando durante la antes mencionada operación Torch pero acabó siendo asesinado) o Pierre Laval.

Las influencias del gobierno de Vichy son claras: la Italia y la España fascistas. Además, Pétain había sido embajador de Francia ante Franco y no tenía pudor en expresar su admiración por el “caudillo”.

No solamente fueron prohibidas las formaciones políticas (especialmente las de izquierdas), si no que también fue abolida la Asamblea, se repudió la democracia parlamentaria culpándola de la derrota ante Alemania, y rompió con la alianza con Gran Bretaña y el resto de países Aliados.

Pese a que la Francia de Vichy disponía de un ejército, este era de circunstancias.

Los germanos no acababan de fiarse. Además, este resto de Francia debía hacerse cargo del mantenimiento de las fuerzas de ocupación germanas, lo que suponía un esfuerzo económico extra.

El cálculo de Pétain debía ser que, una vez las fuerzas del Eje ganaran la guerra, Francia podría pactar con Alemania para volver a ser lo que había sido antaño.

Seguramente, el anciano general no pudo -no supo o no quiso- prever el desarrollo de la guerra. Y eso le costó caro.

Con el éxito de la Operación Torch en noviembre de 1942, las tropas germanas ocuparon la Francia de Vichy.

Si hasta entonces el gobierno de Pétain había sido un mero títere, a partir de aquí solamente siguió mandando sobre el papel incluso en el territorio que hasta entonces había controlado directamente.

Pierre Laval, nuevo jefe del ejecutivo galo en sustitución del asesinado Darlan, era un colaboracionista convencido, y redobló el sometimiento del gobierno francés con la Alemania nazi. Laval sería condenado y fusilado tras la guerra.

Paralelamente, la resistencia incrementaba sus actos de sabotaje, intuyendo que se acercaba el seguro desembarco anglo-estadounidense en Europa.

Y, efectivamente, el desembarco de Normandía y las posteriores victorias aliadas, condenaron al régimen de Vichy.

Las autoridades de ocupación germanas liquidaron a la práctica el poder del gobierno y lo evacuaron a la fuerza. Pétain, Laval y los demás miembros, junto a parte de su burocracia, se convirtieron en unos prisioneros en la jaula de oro del castillo de Sigmaringen.

Tras la caída de Berlín y el fin de la guerra en Europa, los líderes de la Francia de Vichy son perseguidos, encarcelados y juzgados.

Como ya he dicho, Laval, el principal colaboracionista, será fusilado tras escaparse a la España franquista y ser devuelto por las autoridades del régimen fascista español a Francia, donde fue juzgado.

Pétain también fue juzgado, y pese a que se le condenó a muerte, dicha sentencia fue conmutada por la de cadena perpetua en atención a su avanzada edad y a los servicios prestados a Francia en el pasado, como héroe en la Batalla de Verdún.

Fue llevado a la prisión de la Isla de Yeu (en la costa Atlántica francesa), de la que sólo salió para morir en la misma isla, en la que todavía reposan sus restos.

La Francia de Vichy fue la vergüenza de una Francia que, una vez recuperada la libertad y la República, pasó cuentas rápidamente con su pasado y buscó magnificar a la resistencia y la Francia Libre.

Y es que ya lo dijo el historiador Henri Amouroux en su obra Quarante millions de pétainistes: si en 1940 había cuarenta millones de pétainistas, en 1944 había cuarenta millones de resistentes. Algo totalmente imposible, por cierto.

Foto: Fotolia - Popaukropa

 
 
 
Temas en Francia de Vichy (1940-1944)
 

Redes Sociales