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Batalla de Pidna - Definición, Concepto y Qué es

Marcó el fin de la monarquía macedonia heredera de uno de los generales de Alejandro Magno, además de significar la derrota definitiva de una formación militar que había hecho leyenda: la falange conformada por lanceros. La batalla de Pidna significó también el principio del fin de la Grecia libre, que pasó a orbitar completamente alrededor de Roma.

La batalla de Pidna, que selló el destino de Macedonia en la Tercera Guerra Macedónica, se libró el 22 de junio del 158 a.C, y enfrentó por un lado a las tropas del reino de Macedonia, y por el otro las legiones de la República Romana.

La batalla fue más que un enfrentamiento armado, ya que marcó el fin del reino macedonio, que posteriormente sería dividido, y además también supuso la debacle de la vieja táctica de la falange macedonia contra la pujanza de la legión romana, una formación más versátil y con la que se podía trabajar más durante la batalla.

La falange macedonia distaba en cierta medida de aquella que habían ideado los griegos basada en la lucha de hoplitas, aunque no cortaba con esta: derivando de la falange hoplítica, Filipo II (padre de Alejandro Magno) había alargado la lanza (llamada sarissa) hasta los siete metros, y había renovado las tácticas hasta conseguir una formación virtualmente invencible que utilizó habilmente su hijo para derrotar al Imperio Persa.

Y así era considerada, como invencible, la falange macedonia hasta las derrotas de Cinoscéfalos primero (197 a.C, Segunda Guerra Macedónica) y Pidna después.

La batalla de Pidna, que se libró cerca de la ciudad homónima, fue provocada por una retirada hacia el norte de Perseo, rey de Macedonia, para evitar ser atacado en un movimiento de pinza en dos frentes por los romanos.

El monarca macedonio dispuso sus tropas en una llanura, terreno apropiado para la formación de la falange. Mientras, el cónsul romano Lucio Emilio Paulo juntó los dos frentes de sus tropas para presentar batalla.

Paulo actuó con cautela, ubicando su campamento en la falda de una montaña cercana, impidiendo así un ataque por sorpresa de los macedonios con sus falanges, ya que aquel no era terreno apropiado para utilizar dicha formación.

En total, en la llanura de Pidna se desplegaron por parte de macedónica unos 44.000 soldados entre infantería y caballería, mientras que por parte romana lo hicieron entre 30 y 40.000 hombres.

Dice la leyenda que la batalla fue provocada por una mula.

Se desconoce si fue un ardid romano (dicha mula parece que se escapó del campo romano yendo para el campo macedonio), pero lo cierto es que el revuelo provocado por este incidente hizo que los dos ejércitos se aprestaran rápidamente al combate, temerosos de un ataque de su enemigo.

De hecho, incluso se explica que, por lo apresurado de la puesta en marcha, los jefes de ambos ejércitos entraron en combate sin coraza e incluso sin casco, desprotegidos.

El problema de la falange macedonia es que, para que funcione, debe ser una estructura compacta y avanzar lentamente, bien conjuntada.

En caso contrario, se abren espacios que pueden ser aprovechados por el enemigo para penetrar en las líneas de la falange y desarticularla provocando gran cantidad de muertos y heridos, ya que dentro, y una vez superada y penetrada, los defensores lo tienen difícil para moverse.

Perseo cometió un error garrafal: en vez de hacer avanzar las unidades auxiliares por la falda de la montaña, lo hizo con la falange.

La irregularidad del terreno y la prisa que tuvieron que darse ambos bandos para entrar en combate hizo que, precisamente, se abrieran esos espacios en las falanges macedónicas.

Ello facilitó que los legionarios penetraran entre las líneas falangistas, acuchillando a los guerreros macedonios que poco podían hacer para mover sus largas sarissas de unos siete metros, ante las versátiles espadas cortas de los romanos.

Se estima que las fuerzas macedónicas sufrieron unas 20.000 bajas en apenas una hora de combate, contra un escaso centenar de muertes en el campo romano.

Perseo corrió a refugiarse en la ciudad de Pidna, para marchar después a la capital de su reino, Pella, siendo capturado por los romanos.

El cónsul Lucio Emilio Paulo dividió Macedonia en cuatro repúblicas diferentes, todas ellas vasallas de Roma, y se llevó al monarca Perseo a Roma juntamente con sus dos hijos. Con la muerte de Perseo, unos años más tarde, se considera extinguida la dinastía antigónida.

 
 
Autor: Guillem Alsina González | Sitio: Definición ABC | Fecha: mayo. 2018 | URL: https://www.definicionabc.com/historia/batalla-pidna.php
 
 

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