Definición de Topónimos y Gentilicios

Los topónimos son sustantivos de nombre propio que corresponden a lugares o regiones. Por su parte, se entiende por gentilicios a aquellos términos -adjetivos- que denominan a las personas, animales o cosas que habitan de una región o provienen de esta, en cuanto concepto lingüístico que determina el origen o procedencia territorial. Ejemplos. Topónimos: Amazonas, Isla de Pascua. Gentilicios: mexicano, belga, jalisciense, parisino.

Indira Ahmed Fernández | Ago. 2022
Licenciada en Letras Hispánicas

Todos vivimos en un continente, un país, una región, una ciudad. Los nombres de todos esos lugares son conocidos dentro de la lexicografía como topónimos. Pero ¿cómo se llaman de manera genérica a todas aquellas personas que viven en un mismo sitio? Esos son los gentilicios y normalmente se forman agregando sufijos al topónimo. Por tanto, es correcto decir que estos dos términos se refieren a los nombres de los lugares y sus habitantes.

Los topónimos, y, por tanto, los gentilicios, pueden referirse a varias cosas: como el planeta se divide en continentes, los continentes en países, estos en estados o provincias y estos en ciudades, cada uno de esos elementos tiene su propia denominación.

Topónimos

Esta categoría está estrechamente relacionada con la geografía, puesto que se trata de lugares. Aun así, se vuelve complicado realizar un catálogo completo de estos al enfrentarse los estudiosos a la necesidad de nombrar nuevos sitios o los que no están recogidos en el repertorio tradicional.

La disciplina que se ocupa de esta clasificación es la toponimia, también conocida como toponomástica. La palabra viene del griego “tópos”, que significa lugar, y “ónoma”, que significa nombre; y se encarga del estudio del origen y significado de estos nombres.

Es interesante tener en cuenta que existe una diferencia entre el término nombre geográfico y el término topónimo, ya que este último refiere las características culturales del lugar, las particularidades de este. El primero puede tener motivos políticos, económicos, estratégicos o militares y la disciplina que lo estudia es la cartografía, un área perteneciente a la geografía. Sin embargo, algunos autores usan estos términos como sinónimos.

Los factores que mayormente propician la formación de topónimos, de acuerdo con Ignacio Guzmán Betancourt, son: relacionados con accidentes geográficos del lugar, tales como cerros, montañas, cuevas, etc. (orográficos); relacionados con la existencia de agua, ya sea estancada o corriente (hidrológicos); nombres motivados por la presencia de determinados animales en la zona (zoológicos); relacionados con la zona típica del sitio (botánicos); aluden al color que predomina en la zona a nombrar (cromáticos).

Otros menos usados, pero también a tomar en cuenta son: nombres que se derivan de divinidades y figuras mitológicas, relacionados con personajes históricos. Estos últimos se dan sobre todo en regiones dentro del ámbito citadino, como nombres de calles, colonias o pequeños asentamientos.

El tratamiento que se da a los topónimos en español se basa en las formas gráficas adecuadas al idioma: se traduce generalmente y se utiliza su forma en nuestra lengua. Pero algunos usan alfabetos no latinos y por ello deben ser adaptados a la fonética castellana (es el caso de Qatar, por ejemplo). Otros no contienen formas susceptibles a traducción, por lo que se usan en su forma original (Canterbury, Ottawa).

Gentilicios

En el caso de estar relacionado con cosas, se refiere a algo que proviene indiscutiblemente de un lugar específico: el tequila es un ejemplo, ya que se produce en México (concretamente Jalisco). Por ello, de forma general, es un producto mexicano, conocido mundialmente como algo que representa al país. En caso de estar relacionado con animales, se refiere a la fauna autóctona de una región. Un ejemplo de ello es el tigre de Bengala. En el caso de personas, los gentilicios se refieren al lugar de procedencia o la nacionalidad.

Ej. Una persona que nació en México es mexicana. Sin importar el lugar del mundo donde viva, su origen determina el gentilicio que lo caracteriza.

Los gentilicios son adjetivos y dentro de esta categoría presentan morfemas de número y persona, para concordar con el sustantivo al que describen. Tomando el ejemplo anterior:

mexicano/mexicana
mexicanos/mexicanas

Mientras los topónimos se escriben siempre con mayúscula inicial, por ser nombres propios, los gentilicios van siempre con minúsculas (a excepción de alguna particularidad del discurso que requiera el énfasis de la palabra y que asimila la mayúscula inicial. Ej. la Revolución Cubana).

 
 
 
 
Por: Indira Ahmed Fernández. Licenciada en Letras Hispánicas. Cursante de MBA en la Universidad de Guadalajara, México. Desempeño en el ámbito de medios de comunicación y la enseñanza, en las áreas lingüísticas y literaria, además de metodología de la investigación e idiomas. Investigación en lexicología, sociolingüística y teatro. Ago., 2022.
×
 

Referencias

Guzmán Betancourt, I.: De toponimia y topónimos: contribuciones al estudio de nombres de lugar provenientes de lenguas indígenas de México.

Kordic Riquelme, R. y Chávez Fajardo, S.: Qué se entiende por gentilicio. Aproximaciones onomasiológicas, sintácticas y morfológicas. Prolegómenos.

5RAE: Diccionario prehispánico de dudas. Tratamiento de los topónimos.

Von Mentz, B.: Topónimos y cronología: notas sobre una puerta distinta al estudio del pasado.
 
 
Índice
  • A
  • B
  • C
  • D
  • E
  • F
  • G
  • H
  • I
  • J
  • K
  • L
  • M
  • N
  • O
  • P
  • Q
  • R
  • S
  • T
  • U
  • V
  • W
  • X
  • Y
  • Z