Definición ABC » General » Tmesis

+

Definición de Tmesis

En el lenguaje escrito, especialmente el empleado en la poesía, se utilizan las figuras retóricas con el fin de aportar una dimensión estética al lenguaje. Las distintas figuras presentan una división en categorías.

Las hay de repetición como la anáfora, las que alteran el orden sintáctico habitual como el hipérbaton, las de omisión como la elipsis o las figuras de pensamiento como las metáforas.

En el caso de la tmesis o encabalgamiento léxico, se trata de un recurso literario cuyo origen se remonta a la poesía grecolatina y se encuentra dentro del grupo de las figuras de posición. En cuanto a su significado originario, tmesis viene del griego y significa cortar o separar.

Idea principal y ejemplos ilustrativos

Consiste en separar una palabra o una frase en dos partes para introducir entre ambas una o varias palabras. Se denomina también encabalgamiento léxico porque la palabra queda partida y, por lo tanto, la palabra que se introduce queda a caballo de las que han sido separadas. Con esta figura se pretende aportar un elemento de comicidad en el lenguaje.

Se utiliza con frecuencia en algunas canciones para conseguir una cierta originalidad en la letra. También se emplea para enfatizar una idea desde una perspectiva diferente. En definitiva, esta figura retórica permite romper una palabra en dos mitades y de esta manera se crea un concepto original y novedoso. En cualquier caso, la tmesis o encabalgamiento puede ser abrupto o bien suave.

Así en "suave duro mente" se corta en dos la palabra suavemente y se introduce duro para crear un efecto de contraste, pues se habla de algo suave y duro a la vez. Este recurso del lenguaje permite jugar con las palabras, como "estoy loco crazy por ti" (en este caso en la frase hecha "estar loco por alguien" se introduce una palabra en inglés que significa precisamente loco y con ella se aporta una idea más impactante).

Otras figuras retóricas de posición

El hipérbaton consiste en alterar el orden lógico y normal de las palabras que forman un enunciado. Así, en lugar de decir "Luis fue hoy al monte a por caracoles" podríamos decir lo siguiente: "Luis al monte a por caracoles fue hoy". Con esta figura la expresión parece más noble y original.

La anástrofe consiste en invertir el orden habitual de palabras sucesivas, como por ejemplo "A Dios rogando y con el mazo dando", pues su uso normal sería distinto (Rogando a Dios y dando con el mazo).

Fotos: Fotolia - Sian / michaklootwijk

 
 
 
Temas en Tmesis