Definición ABC » General » Suerte

+

Definición de Suerte

suerte Relacionada en gran parte con la superstición y el azar, la suerte, podría describirse como un pensamiento o una creencia de que las cosas, los eventos suceden por azar y no por causas lógicas o por la acción de uno mismo. La suerte genera que un deseo, objetivo que a priori se consideraba que era muy poco probable que se concrete, finalmente se produce. Incluso, la sorpresa ante la suerte puede ser mayor si es que el número de intentos está considerado como mínimo frente a los que habitualmente hay realizar para que se produzca el hecho.

Buena suerte versus mala suerte

De acuerdo a cómo se den los sucesos se puede hablar de buena o de mala suerte, pudiendo aplicarse esa propiedad no sólo a objetos (de buena o mala suerte), sino también a lugares, personas y animales.

Esta cuestión de la mala o buena suerte se encuentra sumamente presente en nuestra vida cotidiana, incluso aquellos que dicen no creer en la mala o buena suerte, a la larga, terminarán por atribuirle un evento a alguna de las dos…

Con un ejemplo veremos más claro esta cuestión de la mala suerte o buena suerte. Cuando alguien tiene un accidente automovilístico y sale totalmente ileso se suele atribuir ese hecho a la buena suerte de esa persona en ese evento.
Y por otra parte, cuando algo sale mal a pesar de los esfuerzos que se han puesto en que el resultado sea favorable, se atribuirá ese mal resultado a la mala suerte que acompaña.

La suerte es tan sólo una de las tantas formas en las que la superstición humana se hace presente en la vida cotidiana. En la mayoría de los casos, creer en la presencia de buena o mala suerte tiene que ver con encontrar una explicación a los sucesos que nos rodean.

Las personas necesitamos siempre encontrarle a los hechos que nos pasan y también a los que no suceden y se esperan, una explicación concreta, racional y efectiva, pero, lamentablemente, ello no siempre es posible y ahí cuando no existe un argumento racional que explique algo surgirán las alternativas de la mala y la buena suerte como vías de explicaciones de por qué sucedieron o no tales eventos.

Por lo general, esa explicación cae por fuera de nuestras manos y entonces nos quita la responsabilidad, como también la posibilidad de actuar. Es importante señalar que creer en la presencia de buena suerte puede ser un acto irracional, aunque muchos profesionales de la psicología y de la salud sostienen que esto puede ayudar a la persona a cosechar una actitud positiva respecto a su cotidianeidad.

Elementos asociados a la buena suerte y a la mala suerte

Tradicionalmente, la buena o la mala suerte se han representado socialmente de diversas formas y a través de diferentes elementos. Dependiendo de las culturas, nos podremos encontrar con elementos estrictamente asociados a la mala suerte y a la buena suerte, entre ellos se cuentan: la herradura (aquella pieza de hierro que se clava a los cascos de caballos es muy requerida entre aquellos supersticiosos porque se dice que disponer de una de ellas ayuda a la buena suerte que se tenga en las cosas);un trébol de cuatro hojas (encontrar un trébol con estas características también predispone a padecer de buena suerte en lo que se emprenda); tocar la cabeza calva de un hombre o caminar sin pisar las líneas de las baldosas por la calle algunos también consideran que son acciones que si se llevan a cabo pueden traer buena suerte y por caso alejar la mala.

Por el contrario, existen otros elementos y acciones que están estrechamente asociadas a la mala suerte, tales como: cruzarse con un gato negro es un anticipo de la mala suerte que se vendrá y para rebatirla habrá que dar ocho pasos para atrás; cruzar por debajo de una escalera también desencadenará una racha de mala suerte; romper un espejo le dispensará a quien lo hace siete años de mala suerte; y derramar sal también llamará a la mala suerte, en tanto, para contrarrestarla se dice que hay que agarrar el puñado de sal que cayó y tirarlo hacia atrás.

Mayormente estas creencias son seguidas por personas híper supersticiosas.

Tal como se dijo al principio, la creencia de la buena o de la mala suerte puede ser en algunos individuos tan marcada que puede terminar aplicándose a personas, situaciones, lugares o animales. Estas creencias hacen que una persona no quiera encontrarse con otra, no quiera ir a determinados lugares o no quiera tener ciertos animales (o viceversa) a fin de no tener mala suerte. Claramente, estas son todas actitudes que implican cierta irracionalidad y búsqueda de explicaciones facilistas a eventos que el ser humano no puede comprender.

 
 
 
Temas en Suerte
 

Redes Sociales