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Definición de Signo Lingüístico

Definición conceptual

El signo lingüístico es la asociación entre una letra, palabra o figura (pensemos en el lenguaje de señas), y aquello que representa, en un contexto histórico-sociocultural, y la capacidad individual en su interpretación.

Indira Ahmed Fernández | Oct. 2021
Licenciada en Letras Hispánicas

Toda percepción de la realidad está basada en signos. La lengua contiene la representación de sonidos en la escritura, aunque ello no hace que el lenguaje oral y el escrito se encuentren unívocamente enlazados. Varios lingüistas a lo largo de la historia se han equivocado a este respecto, puesto que no se ha realizado una distinción clara entre el sonido y la letra. Por esta razón es casi imposible separar una lengua de su alfabeto, pero es evidente que existen muchas confusiones ortográficas.

En referencia a este asunto, Pierce señala que signo es toda aquella representación que se encuentra en lugar de otra cosa. Como ejemplo: la palabra “caballo” es la representación escrita de aquella cosa que conocemos como tal (como animal de cuatro patas con características determinadas). Sin embargo, el dibujo de dicho animal es también la representación de este, y en otros idiomas el representamen –como llama Pierce al signo– serían “horse” para el inglés; “cheval” para el francés; “cavallo” para el italiano; “pferd” para el alemán; entre otros.

De esta forma, la existencia de un signo demanda siempre la existencia de un interpretante (aquel que interpreta el signo y le da significado), pero es necesario el conocimiento de algún aspecto del objeto que se representa. En caso del ejemplo, es necesario que quien lee la palabra, sea en el idioma que fuere, conozca esas características o valores del objeto para asignar a este signo el significado de aquello que representa.

El signo lingüístico es, entonces, aquel que está relacionado de forma directa con el lenguaje y se usa de manera habitual para la comunicación. No se refiere solamente al lenguaje escrito, puesto que se usa un sistema de signos (lingüísticos) para la comunicación entre personas sordas e hipoacúsicas, conocido como lengua de señas.

La lengua como sistema de signos

Cuando se habla de sistema, hablamos de un conjunto de elementos que se relacionan entre sí de acuerdo con ciertas reglas. En ese sentido, la lengua está conformada por unidades cuyo fin es la comunicación. La presencia de los signos que conforman el lenguaje hace que este sea visto como sistema donde todas las unidades se solidarizan y el valor de los signos resulta de la presencia de otros.

Este concepto ha sido superado por la gramática generativa transformacional de Chomsky, que rechaza las proposiciones estructuralistas de que la lingüística será científica solo si se considera la lengua como sistema de signos.

En realidad, el lenguaje va más allá de la mera consideración como sistema, pero es innegable la condición de elementos lingüísticos que lo componen, y sobre todo el concepto de signo, con los elementos que conlleva (representamen, objeto, interpretante, según Pierce).

Dado que este conjunto de unidades relacionadas conforma el lenguaje, la lengua puede ser vista como sistema de signos, aun cuando el dominio ejercido por el estructuralismo en los estudios lingüísticos se encuentre superado.

Naturaleza del signo lingüístico

Ferdinand de Saussure, en su Curso de lingüística General, desarrolla la idea del signo lingüístico y su naturaleza, aunque algunos autores consideran que no es una teoría en sí, sino el medio para explicar una teoría. El concepto de “signo”, relacionado con los hechos del lenguaje, se puede rastrear hasta los estoicos en la tradición filosófica. Pero corresponde a Saussure el desglose de la teoría del signo y su desconexión con la tradición lingüística.

Aristóteles adjudicaba un carácter convencional signo lingüístico en su relación del lenguaje y el pensamiento. La lengua oral y escrita no son naturales, y existe una convención social que liga esos sonidos y signos a “las cosas del alma” (pensamiento); pero estos sonidos no son los mismos para todos, porque no todos hablamos las mismas lenguas. Aunque sí son los mismos los objetos o pensamientos que representan.

En el Curso de Lingüística General, sin embargo, se determina que las unidades lingüísticas tienen una dualidad, hecha con la unión de dos términos. Estos son el significante y el significado, siendo uno la representación psíquica (a través del signo lingüístico, significante) y el otro la cosa material (lo que está representado, significado). Para que funcione de manera correcta este mecanismo de comprensión, debe existir además un interpretante (el que recibe la información, el que lee), que le da sentido.

Un ejemplo, tal vez simplista, es la lectura de un libro. Mientras el libro permanece cerrado no constituye más que una mezcla de caracteres que no tienen sentido. Al ser abierto por un lector, que interpreta los signos ahí plasmados y les da un sentido lógico de acuerdo con su significado, entonces surgen ideas y el libro cobra sentido.

Sobre la naturaleza del signo lingüístico, existen dos principios enunciados por Saussure: arbitrariedad y linealidad.

El signo lingüístico es arbitrario en cuanto se entiende por signo el resultado de la asociación de un significante con un significado. Esto no alude de ninguna manera a la libre elección del hablante, sino que existen convenciones sociales, establecidas por un grupo lingüístico y una tradición, que dan sentido al signo. Por ejemplo, los hablantes de una lengua ya conocen los significados dados con anterioridad a su sistema de signos.

El signo lingüístico es lineal, puesto que el significante es de naturaleza auditiva y se desenvuelve en el tiempo, es una línea.

Además, el signo lingüístico es inmutable, ya que es impuesto a la comunidad que lo usa. Aunque quisiera, una masa de personas no podría ejercer su soberanía sobre una palabra: estamos atados a la lengua tal y como es.

Disciplinas y estudio del signo lingüístico

De las disciplinas que se encargan del estudio de la lengua, la primera fue la filología, aunque esta recoge cuestiones que van más allá del uso y la estructura de la lengua como sistema de signos, sino que se ocupa además de la historia y la crítica, sobre todo enfocada en la literatura.

La gramática sí se concentra en la lengua, su estructura y características, y se subdivide en varias disciplinas. Pero respecto al signo las más importantes son la fonología y la semiología.

La fonología se encarga de la descripción teórica de los sonidos que conforman una lengua (fonemas). Dado que el signo lingüístico es la representación de la lengua oral, la separación de la grafía y los sonidos no daría más que una muy vaga idea de lo que se pretende representar.

La semiología está definida por Saussure como la ciencia general de todos los sistemas de signos que propician la comunicación; mientras la semiótica se entiende como la doctrina casi necesaria y formal de los signos (Peirce). Esencialmente, si se pretende hacer una diferenciación de estas, Saussure pondera el carácter humano y social de la doctrina, siendo para él denominada “semiología”; mientras Charles S. Peirce da mayor peso al carácter lógico y formal

Referencias

Aristóteles: Sobre la interpretación en Tratados de lógica.

Cobley, Paul: Semiótica para principiantes.

Medina, Pepa: El signo lingüístico y la teoría del valor.

Saussure, Ferdinand de: Curso de Lingüística General.

 
 
Autora: Indira Ahmed Fernández | Sitio: Definición ABC | Título: Signo Lingüístico | Fecha: Oct. 2021 | URL: https://www.definicionabc.com/general/signo-linguistico.php

Licenciada en Letras Hispánicas. Cursante de MBA en la Universidad de Guadalajara, México. Desempeño en el ámbito de medios de comunicación y la enseñanza, en las áreas lingüísticas y literaria, además de metodología de la investigación e idiomas. Investigación en lexicología, sociolingüística y teatro.
 
 
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