Definición ABC » General » Ollas de Cerámica

+

Definición de Ollas de Cerámica

La calidad de los alimentos es el principal factor a la hora de cocinar. Sin embargo, también es muy importante el material con el que se cocina, ya que esto influye en el sabor y el olor de los nutrientes.

Principales ventajas

Este material es en realidad una combinación de barro y arcilla. Las ollas de cerámica son muy valoradas por los amantes de la cocina tradicional, pero también por aquellos que elaboran platos de la cocina molecular.

Este material es especialmente resistente y durable. A la hora de preparar los alimentos, el calor se distribuye de una manera efectiva. Se trata de un material muy poroso, lo que permite que el vapor excesivo se escape y así únicamente se mantiene la humedad adecuada para mejorar la cocción de los alimentos. Debido a su porosidad, algunas ollas son recubiertas con sustancias metálicas.

Ollas con otros materiales

Las de aluminio destacan por su elevada conducción del calor y por ser muy resistentes ante los rallados. Los cocineros profesionales emplean ollas de hierro fundido, ya que este material es duradero y ayuda a preparar los alimentos de una manera uniforme. Las ollas de acero inoxidable son resistentes a la corrosión y fáciles de limpiar.

Las que están hechas de cobre son más resistentes que aquellas que se fabrican con acero o aluminio. Si bien todos los materiales tienen sus ventajas e inconvenientes, una misma receta tendrá un resultado u otro dependiendo del tipo de olla empleado.

El uso de la cerámica comenzó en el neolítico

El ser humano conoce la arcilla y los efectos del fuego sobre ella desde tiempos muy remotos. La arcilla húmeda es muy dúctil y con ella es posible fabricar utensilios de muy diversas formas. Este material se endurece al cocerse por encima de los 600 grados centígrados y cuando alcanza los 850 se produce la vitrificación definitiva. El objeto moldeado adquiere una gran resistencia.

Es un material muy abundante en la mayoría de excavaciones arqueológicas y se calcula que las primeras cerámicas aparecieron en el Próximo Oriente hacia el año 7500 a. C, tras el desarrollo de la agricultura y la ganadería. Esta tecnología fue determinante para el desarrollo social y cultural de las antiguas civilizaciones.

El proceso de elaboración de la cerámica tiene en la actualidad los mismos pasos que hace miles de años: selección y recogida de la materia prima, preparación y acondicionamiento, modelado, secado y cocción. A partir de la Edad de Hierro se introdujo un elemento novedoso en su elaboración, el torno de alfarero.

Foto: Fotolia - Exopixel

 
 
 
Temas en Ollas de Cerámica
 

Redes Sociales