Definición de Intertextualidad

La intertextualidad es la conexión que podemos establecer entre un texto que se lee en el momento, y otro leído anteriormente. Así mismo, sucede con textos escuchados, que se evocan de manera consciente o inconscientemente. Esta evocación la realizan los autores con citas, totales o parciales, y se da de esta manera, sobre todo, en los textos científicos, donde el autor se basa en teorías y fuentes externas a su propio pensamiento.

Indira Ahmed Fernández | Jul. 2022
Licenciada en Letras Hispánicas

Todo lector se ha tropezado, en el viaje de sus lecturas, con alguna idea que le resulta familiar, algún concepto conocido o incluso algún personaje. Esto sucede porque todas las ideas que circulan en el imaginario se conectan de alguna manera. En nuestros días, cuando la información está al alcance de casi todos y es tan fácil acceder a ella, los autores y la producción literaria se conectan con el mundo.

Las primeras alusiones a la intertextualidad son atribuidas a Bajtín, pero ha sido desarrollada por varios autores. Inicialmente, se usó en semiótica, teniendo como antecedente la teoría de la influencia, conforme identificar obras de arte que registran huellas en un texto.

En cada texto pueden existir especificaciones del discurso que abarcan un conjunto de significaciones, actualizadas o contextualizadas, en diferentes recorridos. Por ello pueden considerarse como textos varias manifestaciones culturales, ya que constituyen un conjunto de elementos relacionados entre sí y que tienen significado. Por ejemplo, la pinturaSaturno devorando a su hijo”, de Francisco Goya. Esta obra relata pictóricamente el mito de Cronos, quien solía devorar a sus hijos por miedo a ser destronado por estos en un futuro. Esta historia proviene de la mitología griega, por lo que puede ser rastreada hasta su origen: la Teogonía de Hesíodo, una de las más antiguas y completas explicaciones de la mitología griega que se poseen.

El concepto general de este término presupone que todo texto está relacionado con otros, como producto de una red de significados. Para la teórica Julia Kristeva, un texto constituye una permutación de textos, una intertextualidad: de acuerdo con su concepción, en un texto se cruzan y se neutralizan múltiples enunciados, que se toman de otros textos.

Otro estudioso, M. Arrivé, considera que en el inter-texto se manifiesta y capta el contenido de la connotación. Durante el análisis semiótico se pueden identificar connotaciones intertextuales, lo que implica que toda intertextualidad es connotativa. Un elemento lingüístico, sacado de su texto original, se descontextualiza (pierde su contexto y probablemente su significado inicial), para reubicarse y transformarse. Puede agregar a su significado literal, un significado que desciende de su procedencia, por lo cual crea un efecto de novedad.

La palabra “villano” es un ejemplo de esto, ya que su significado original no es el que se conoce y usa en la actualidad. En la época medieval los pequeños pueblos, fuera de las ciudades, donde vivían los artesanos, se llamaban villas; por lo tanto, aquellos que las habitaban eran los villanos. En la actualidad su significado está relacionado con la maldad y las malas obras. Cuando se lee esa palabra en algún texto antiguo se le da una nueva lectura, basada en el contexto del lector (la actualidad), por lo que si se usa en otra producción mantendrá ese mismo significado. Pero la relación con el o los textos de donde proviene se mantendrá intacta.

Otros autores hablan además del “contratexto”, donde un trabajo resulta una derivación de otro, planteando un debate, cuestionamiento y/o adaptando ideas.

Referencias en la literatura

Casi todas las construcciones culturales están hechas con retazos de información tomados de otras construcciones culturales. Por ello es necesario tomar en cuenta ciertos hilos conductores para estudiarla, o incluso a veces para leer. Incluso algunos textos se han construido, de forma intencional, con tantas alusiones y referencias culturales, que son casi imposibles de comprender en su totalidad.

Las asociaciones que se realizan entre textos (o hechos culturales en general) y lo que se lee dependen en gran medida de la persona –o personas– que reciben el texto o lo usan para un determinado fin. Dicho de otra manera, la intertextualidad es en gran medida producto de quien la descubre, ya que estas relaciones no podrían establecerse sin el conocimiento previo de aquello a lo que alude.

Por ejemplo, en la mitología celta hay una deidad llamada rey Nuada (hermano de Diancecht, uno de los Tuatha de Danann) a la que le fue otorgada una mano de plata por haberla perdido en batalla. Alguien –como la autora– puede hacer la conexión con un hecho que sucede en “Harry Potter y el Cáliz de Fuego”, cuando a uno de los personajes se le regala una mano de plata por sus servicios. Esta conexión puede hacer creer que la autora J. K. Rowling pudo basarse en la mitología celta (de la cual en efecto bebió para escribir su saga), usando un hecho específico y reacomodándolo a las necesidades de su historia.

Es importante señalar que esta conexión no podrá ser hecho por el lector de esta nota que no haya leído “Harry Potter y el Cáliz de Fuego” y/o no conozca nada sobre mitología celta.

Pequeña nota sobre el plagio

De acuerdo con autores de la teoría literaria, un texto puede contener en sí alusiones explícitas a otros textos, algo así como ecos o referencias culturales, lo cual puede hacernos rememorar temas o expresiones, así como atributos de otras lenguas o épocas.

Ya se mencionó que las referencias que aparecen en los textos pueden hacerlo de diferentes formas. Una de estas es el plagio, pero este es altamente condenable e ilegal, ya que se trata de tomar las ideas o palabras de otra persona y hacerlas pasar como de diferente autoría. Es por ello por lo que se torna imprescindible realizar las citas de forma adecuada, dejando claramente explicada la autoría y procedencia de las palabras que no son nuestras. Existen diferentes formas de hacerlo y cada circunstancia puede contar con la norma más conveniente. Para los textos científicos, por ejemplo, es muy usada la norma APA (por la American Psychological Association) de citas y referencias. También existen la Chicago, Vancouver y otras.

 
 
 
 
Por: Indira Ahmed Fernández. Licenciada en Letras Hispánicas. Cursante de MBA en la Universidad de Guadalajara, México. Desempeño en el ámbito de medios de comunicación y la enseñanza, en las áreas lingüísticas y literaria, además de metodología de la investigación e idiomas. Investigación en lexicología, sociolingüística y teatro. Jul., 2022.
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Referencias

Beristain, H.: Diccionario de Retórica y poética.

Greimas, A. J.: La semiótica del texto.

Zavala, L.: Elementos para el análisis de la intertextualidad.
 
 
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