Definición de Interseccionalidad

El concepto de interseccionalidad hace referencia, al interior de las teorías feministas, a la imbricación entre relaciones de poder de diferente carácter que conforman un entramado de lógicas de dominación, las cuales no se limitan a la opresión de los hombres sobre las mujeres.

Lilén Gomez | Sep. 2022
Profesora en Filosofía

El desarrollo en las últimas décadas de la noción de interseccionalidad en el marco de los estudios feministas permitió comprender de una manera más integral la articulación de los sistemas de poder, no sólo en función del sexo y el género, sino también de otras dimensiones, tales como la racialización, la clase social, la edad, entre otras.

Orígenes del concepto de interseccionalidad

Hacia el siglo XX, diversas corrientes feministas habían elaborado análisis críticos en torno al ideario de subjetividad canónico de la modernidad occidental, particularmente, europea. Tales críticas pusieron de relieve los sesgos ocultos en la noción de sujeto, pretendidamente universal: en rigor, dicha noción no designa a cualquier tipo de subjetividad, sino a un sujeto masculino, blanco, heterosexual, adulto y propietario; en la medida en que esas características son las que definían el punto de vista desde el cual fue formulada esa noción. Es decir, la noción de un sujeto universal no parte desde un punto de vista abstracto y neutral, sino desde un tipo de subjetividad específico: la del hombre europeo; en relación con la cual toda otra forma de subjetividad —a saber, las mujeres, las y los homosexuales, indígenas, personas racializadas— es desjerarquizada y, luego, excluida. En consecuencia, la teoría canónica en Occidente estuvo, históricamente, configurada por y dirigida hacia un tipo de subjetividad hegemónica, perteneciente a la lógica epistémica dominante.

La crítica feminista hacia el androcentrismo de la teoría fue, no obstante, en muchos casos, formulada por identidades que, si bien no se posicionaban en un rol hegemónico en cuanto a su género, sí ocupaban posiciones privilegiadas en función de su “raza” o su clase social. Es por ello que, hacia los años 70, distintas referentes del feminismo afroamericano —como el colectivo Combahee River (1974-1980); bell hooks (1952-2021); Audre Lorde (1934-1992); Angela Davis (1944)— plantean como crítica la falencia del feminismo desarrollado por las mujeres blancas heterosexuales, pertenecientes a las clases medias de la sociedad, para comprender de qué manera la racialización, la condición de clase y la orientación sexual particularizan la opresión que sufren las identidades subalternizadas —es decir, todas aquellas identidades que no se identifican con el hombre cisgénero, blanco y heterosexual—.

Desde esta perspectiva, el feminismo afroamericano ha criticado el punto de vista del feminismo hegemónico por reproducir una pretensión de universalidad y neutralidad desde una posición privilegiada al interior del movimiento, construyendo así una norma sesgada que excluía e invisibilizaba las experiencias de otras subjetividades no identificadas con las mujeres blancas, heterosexuales, de clases medias y altas.

En este contexto, la abogada y teórica Kimberlée Crenshaw (1959) desarrolla el concepto de interseccionalidad, para hacer referencia a la complejidad de un sistema de estructuras de opresión, múltiples y simultáneas, en el cual la raza y el género interactúan, dando lugar a la discriminación de las mujeres en diversos niveles.

Interseccionalidad estructural y política

De acuerdo con Crenshaw, la interseccionalidad opera en dos niveles: estructural y político. La interseccionalidad estructural hace referencia a la articulación de sistemas de discriminación de género, “raza” y clase social, cuyo impacto sobre la vida de las personas y los grupos sociales tiene manifestaciones específicas. Por otra parte, la interseccionalidad política refiere al modo en que las estrategias políticas dirigidas a una única dimensión de la discriminación acaban por marginar a aquellas subjetividades que padecen una opresión múltiple, como resultado de los diferentes sistemas de discriminación.

Al no tomar en cuenta la heterogeneidad de los grupos marginados, tales estrategias políticas redundarían en una revictimización de aquellos, en tanto sus demandas específicas no son tenidas en cuenta ni visibilizadas, tal como ocurría en el caso del feminismo hegemónico.

Interseccionalidad e identidad

A partir de la idea de una identidad múltiple, las feministas afroamericanas lograron explicar las causas de la subordinación de las identidades subalternizadas como resultado de un entramado multifactorial. Con ello, fundamentalmente, se ponía en tensión la idea de una identidad formulada en términos esencialistas, para dar lugar a una comprensión de aquella como un proceso de construcción permanente, atravesado por los contextos sociales y económicos.

 
 
 
 
Por: Lilén Gomez. Profesora en Filosofía, Universidad de Buenos Aires, Argentina. Desempeño en el ámbito de la docencia y la investigación, en áreas de la Filosofía Contemporánea.
Trabajo publicado en: Sep., 2022.
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Gomez, L. (septiembre, 2022). Definición de Interseccionalidad. Definición ABC. Desde https://www.definicionabc.com/general/interseccionalidad.php
 

Referencias

Almendra, J. C. (2015). La importancia de la interseccionalidad para la investigación feminista. Oxímora revista internacional de ética y política, (7), 119-137.

La Barbera, M. (2016). Interseccionalidad, un “concepto viajero”: orígenes, desarrollo e implementación en la Unión Europea. INTER disciplina, 4(8).

Gelabert, T. S. (2017). Repensando la interseccionalidad desde la teoría feminista. Agora: papeles de Filosofía, 36(2).
 
 
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