Definición de Idea

De manera general, una “idea” es el modo en que se representan conceptos u objetos en nuestra mente, por medio de la actividad del entendimiento. Se trata de una noción fundamental y ampliamente debatida en el campo de la Filosofía, desde la Antigüedad hasta nuestros días.

Lilén Gomez | Oct. 2022
Profesora en Filosofía

La teoría platónica de las ideas

La doctrina platónica de las ideas es considerada fundacional para la filosofía, constituyéndose como un objeto de estudio y tema de debate clásico. Si bien se la estima como la teoría más representativa de Platón (427 a. C. – 347 a. C.), el filósofo no presenta a lo largo de su obra una exposición sistemática de ella; sino que, incluso, hacia los diálogos más tardíos plantea dificultades y objeciones —las cuales se ven plasmadas, luego, en sus concepciones ontológicas de madurez—.

Siguiendo a su maestro, Sócrates, Platón sostiene que el verdadero saber no se refiere al mundo que podemos percibir —múltiple, temporal, mutable—, sino a las esencias de las cosas, que se hallan en los conceptos, universales, singulares e invariables. Tomando el punto de vista socrático como punto de partida, Platón especifica la diferencia ontológica entre la naturaleza de los conceptos —denominados “Ideas”— y, por otra parte, la de las cosas materiales. En consecuencia, el mundo se divide en dos: el mundo de las ideas, inteligible o suprasensible, y el mundo de lo sensible.

Existe una diferencia en el grado de existencia entre ambos mundos: lo real se halla en el mundo de las ideas, que son las esencias de todo lo existente, mientras que los objetos sensibles consisten en copias ontológicamente degradadas de tales arquetipos ideales, en las que el ser se “mezcla” con el no-ser. Por ejemplo, un triángulo equilátero de color rojo es un caso particular (una copia) de la idea de triángulo, pero no es la idea en sí, del mismo modo que una mesa particular no es una representación de todas las mesas posibles. Dicho en otros términos, las Ideas son los modelos que cada una de las cosas “imita”. Así, el verdadero conocimiento (episteme) es el que versa sobre las Ideas, mientras que el conocimiento que alcanzamos por medio de los sentidos es, en rigor, mera opinión (doxa).

Las ideas en el empirismo clásico

David Hume (1711-1776), uno de los principales representantes del empirismo clásico, bajo la influencia de John Locke (1632-1704), propone una distinción fundamental entre las impresiones y las ideas, en tanto fenómenos del entendimiento humano. La diferencia radica en el grado de intensidad de cada una de ellas: mientras que arribamos a las impresiones de forma directa, a través de los sentidos, en el caso de las ideas, nos hacemos conscientes de ellas por la vía de la reflexión, por lo que resultan menos vivaces. A su vez, las ideas derivan siempre de impresiones previas, se trate de ideas simples o complejas (compuestas por una asociación de ideas simples, de acuerdo con principios propios del entendimiento).

Para Hume, ideas como la sustancia, la identidad del “yo”, o la causalidad no tienen un correlato real en la experiencia, sino que son el resultado de asociaciones que el entendimiento realiza entre conjuntos de impresiones que suelen darse juntas en la experiencia. Así, por ejemplo, cuando nos encontramos frente a un objeto, le atribuimos una existencia sustancial independiente, porque lo observamos mantenerse igual a sí mismo a través de una sucesión de estados particulares.

El idealismo trascendental kantiano

En la metafísica de Immanuel Kant (1724-1804), las Ideas adquieren un rol heurístico, como guías para la ampliación del conocimiento por medio de la razón. Kant propone la existencia de tres Ideas, que dan unidad a todos nuestros conceptos y, a la vez, configuran “polos” que los ordenan. Éstas son la idea del alma, que representa la unidad absoluta de la conciencia, la idea del mundo, la cual da unidad a los conceptos de lo fenoménico exterior a la conciencia, y la idea de Dios, como unidad absoluta del pensamiento en general, que abarca el mundo interior y exterior.

Las Ideas son un producto de la razón, que no consisten ellas mismas en conocimientos, puesto que trascienden la experiencia, pero tienen la función regulativa de ordenar la tarea infinita del conocer, dándole una “meta” determinada.

 
 
 
 
Por: Lilén Gomez. Profesora en Filosofía, Universidad de Buenos Aires, Argentina. Desempeño en el ámbito de la docencia y la investigación, en áreas de la Filosofía Contemporánea.
Art. actualizado: Oct. 2022; sobre el original de octubre, 2008.
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Gomez, L. (Oct. 2022). Definición de Idea. Definición ABC. Desde https://www.definicionabc.com/general/idea.php
 

Referencias

Carpio, A. (2003). Principios de Filosofía. Buenos Aires: Glauco.

Di Camillo, S. G. (2016). Eidos. Series: Libros de Cátedra.
 
 
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