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Definición de Humillación

Una humillación será aquella causa que daña ciertamente nuestra dignidad u orgullo.

Motivo que daña el orgullo o dignidad de una persona

Se trata de un estado muy negativo cuando se lo padece, porque la persona que lo atraviesa verá seriamente afectada su estima frente a otros.

La humillación es el acto a partir del cual un individuo es descubierto o puesto en evidencia en determinada situación, la cual generalmente es vergonzante, y esto se lo hace ante un público numeroso que contempla directamente la escena.

La primera reacción que manifestará la persona humillada será la vergüenza.

Entonces, cualquier comentario, acción, que alguien despliega con la clara misión de denigrar de modo extendido a otro, especialmente al respecto de cuestiones como ser las creencias políticas, religiosas que ostenta, o las preferencias sexuales a las que se inclina, entre otras alternativas, constituye una humillación.

La dignidad es la gran afectada

Cabe destacarse que la destinataria directa que se afecta en una humillación es la dignidad de la persona en cuestión.

La dignidad es una cuestión universal que todos disponemos y que está en relación con los derechos humanos esenciales, ya que la dignidad nos hace poseedores de los mismos, y a partir de ellos disfrutamos de bienestar, igualdad, y calidad de vida.

Por ejemplo, en una reunión de amigos, uno de los miembros del grupo expone abiertamente la sexualidad de otro integrante que al momento guardaba con recelo y en la más absoluta intimidad tal información.

Ataque directo a los derechos

En la mayoría de las humillaciones existe un concreto atropello a los derechos humanos y por tal cuestión es que en el mundo existen diferentes organizaciones que velan por estos derechos que se enfrentan directamente a la humillación y proponen su absoluto y rotundo castigo.

Por tal cuestión es que también una importante cantidad de países admiten en sus legislaciones penas para determinadas humillaciones que afectan clara y profundamente algunos derechos.

Si bien la humillación es una situación a la cual la mayor parte de los seres humanos le huimos, existe una porción importante de personas que la aceptan y la consensuan en sus vidas como una práctica habitual y normal.

Debemos aclarar, a propósito, que esta aceptación no es normal para nada, nadie se merece ser humillado por otro bajo ninguna circunstancia, no hay ningún motivo válido que lo habilite, por eso es que no debemos tomarlo con normalidad cuando lo padecemos, o lo apreciamos en otros.

En esos casos que lo vemos estaría bien que nos acerquemos y tratemos de ayudar a esa persona para que pueda salirse de esa situación de humillación constante.

Afectación de la autoestima

Porque como decíamos líneas arriba, la humillación afecta directamente la estima que alguien tiene y si las humillaciones son reiteradas en el tiempo esa persona, seguramente, sufrirá de una nula autoestima, que socavará su vida en todo aspecto, lo retraerá a la hora de la acción y de su crecimiento.

La humillación es muy negativa en la vida de cualquiera y es preciso salir de ella si se está expuesto de manera constante.

La terapia puede ayudar mucho en este aspecto a la persona que la padece.

Prácticas sexuales y destrato laboral

Por otra parte, algunas prácticas sexuales como el sadomasoquismo, que promueve la obtención de placer a partir de la implementación de actos crueles, le otorgan a la humillación un papel preponderante.

En este tipo de relación es común que las parejas que la practican se humillen mutuamente, ya sea gritándose o infringiéndose daño físico.

También, es frecuente que la humillación aparezca en los espacios laborales y esté dirigida desde el sector de poder, de mando, hacia los sectores que no disponen de autoridad alguna.

Un ejemplo clásico es el del jefe que continuamente humilla a un empleado a partir de comentarios hirientes o pidiéndole el cumplimiento efectivo de tareas insalubres.

La autoridad que practica la humillación con sus subalternos sabe muy bien a quien la dirige, especialmente a aquellas personas que sabe a priori que no reaccionaran porque está en juego su continuidad laboral, y necesitan mucho de ese trabajo.

Entonces, utiliza esa necesidad del otro para someterlo a sus designios.

Hay personas ciertamente crueles que practican la humillación sin consciencia alguna, y aún más, la disfrutan en la mayoría de los casos, como en el expuesto.

Ahora bien, también es posible que una persona se humille a sí misma, o sea, por propia voluntad se rebaja ante otro.

 
 
Autor: Florencia Ucha | Sitio: Definición ABC | Fecha: septiembre. 2012 | URL: https://www.definicionabc.com/general/humillacion.php
 
 

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