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Definición de Ecléctico/Eclecticismo

Definición conceptual

De manera general, se denomina eclecticismo a la acción de juzgar u obrar asumiendo una posición que reúne en sí misma formas de pensamiento u elementos disímiles, en cuyo caso se adjetiva con el término ecléctico/a, asociado a la personalidad y los intereses particulares de la persona, observando que puede tener connotaciones negativas en cuanto un pensar ambiguo o de evasión ante un tema de discusión.

Lilén Gomez | Mar. 2022
Profesora en Filosofía

Una persona ecléctica es alguien que tiene la particularidad de equilibrar entre valores socioculturales, ideas y corrientes, en un entramado donde reunir y converger factores de cada aspecto, ya sea para formalizar un nuevo pensamiento o, visto como crítica, mantenerse ajeno a la presión por exhibir una posición entre modelos propuestos respecto de un tema, en general de cierta sensibilidad, por ejemplo, de debate en el marco político-religioso.

Asimismo, social y popularmente, remite a elecciones en cuanto formas de relacionamiento (por ejemplo, amistades con personas de distinto perfil), de vestir, y de diseño-decoración de ambientes (por caso, combinando elementos clásicos y modernos), observándose desde una perspectiva creativa o curiosa.

Por su parte, el concepto se forja en el movimiento artístico y arquitectónico de mediados del siglo XIX, en manifestaciones armoniosas, o bien, que revelan intencionalmente contrastes o conflictos.

El eclecticismo en filosofía

En filosofía, se llama eclecticismo a la escuela filosófica que plantea la elección de elementos entre diversas doctrinas, aunque procedan de sistemas diferentes, para conformar una posición nueva a partir de ellos. El eclecticismo tuvo una vigencia importante durante siglos, hasta entrar en descrédito en el siglo XIX, como resultado de la crítica hegeliana y, luego, de la crítica marxista. No obstante, ha comenzado a ser recuperado por algunas filosofías contemporáneas neomarxistas, que rescatan la noción del eclecticismo como una clave que permite desarticular las pretensiones de sistematicidad, totalidad y síntesis propias del entramado conceptual de la modernidad.

El eclecticismo filosófico en la Antigüedad clásica

La primera mención histórica del eclecticismo aparece en la obra de Diógenes Laercio, en referencia a los filósofos antiguos, entre quienes menciona a Potamón de Alejandría como el primero en elegir (elektikón) los aspectos que consideraba más verdaderos entre los distintos sistemas filosóficos en pugna. El mismo término fue utilizado para designar a quienes buscaron posiciones intermedias entre escuelas filosóficas disímiles, como las propuestas por Platón y Aristóteles, los estoicos y los epicúreos, por mencionar algunos ejemplos. No se trataría, así, de una “escuela” en sentido estricto, sino más bien de un método para la formación de un pensamiento filosófico.

Por su parte, las principales figuras del eclecticismo romano fueron las de Plutarco, Séneca y Cicerón. El caso de Séneca será una influencia importante para el siglo XIX.

Eclecticismo y religión en el cristianismo de la Edad Media

Hacia los inicios del cristianismo, la figura de Filón de Alejandría fue relevante en términos de un eclecticismo “religioso”, aunando la teología judía con los filosofemas propios de la cultura greco-latina. En el mismo sentido, los padres de la Iglesia, frecuentemente, han sido caracterizados como eclécticos, dado que, en su fundamentación de la ortodoxia cristiana, incorporaron elementos filosóficos platónicos y también aristotélicos.

Las filosofías de San Agustín y Santo Tomás se han considerado, también, eclécticas, en la medida en que se apoyan en un sincretismo en el que combinaban una diversidad de elementos de la filosofía griega y elementos de filosofía árabe. Del mismo modo se ha caracterizado a filósofos árabes y judíos medievales, tales como Averroes, Avicena o Maimónides. Su propuesta se fundaba, en muchos casos, en una conciliación entre la fe judía, islámica o cristiana y el saber griego.

Eclecticismo y Renacimiento

El Renacimiento, como época, ha sido en algunos casos caracterizada como ecléctica, en tanto que reúne a la tradición cultural greco-latina, junto con corrientes esotéricas orientales, a las ideas cristianas y ciertos antecedentes del desarrollo de la ciencia moderna. Por esta razón, se ha hecho referencia al Renacimiento como un sincretismo entre diversas posiciones religiosas y filosóficas, combinado con ciertos elementos mágicos.

Sobre el eclecticismo moderno

Pueden leerse dos grandes tendencias dentro del pensamiento filosófico de la Modernidad, por un lado, una corriente sistemática, que llega a su punto cúlmine con G. W. F. Hegel (1770-1831) y, por el otro, justamente, la ecléctica, representada por Gottfried Leibniz (1646-1716). Hegel plantea una dura crítica contra la filosofía de Leibniz, en tanto no se trataría del resultado de una verdadera especulación libre e independiente, sino más bien de un intento por subsanar los defectos de un eclecticismo filosófico incoherente. El proyecto de Leibniz estaba emparentado con una búsqueda de establecer una armonía en la que se concatenaban todas las cosas. Immanuel Kant ha sido, también, caracterizado como un filósofo ecléctico, a pesar del carácter fuertemente sistemático de su filosofía, en la medida en que en ella combinaba elementos de la metafísica leibniziana con la tradición científica newtoniana.

El eclecticismo desde la crítica marxista

Karl Marx (1818-1883), siguiendo los presupuestos hegelianos, plantea una visión negativa del eclecticismo, en tanto unilateral y tendencioso. Sin embargo, Marx recupera un sentido positivo de éste, puesto que logra una integración dialéctica entre posiciones contrapuestas. En este sentido, el eclecticismo permite una síntesis a partir de la cual puede seguir su curso el pensamiento.

Eclecticismo artístico

En las bellas artes, supone es un estilo de tipo mixto cuyos aspectos surgen de diversas fuentes. Es decir, en un trabajo, ya sea en el ámbito de la pintura, la arquitectura o las artes decorativas y gráficas se combinarán diferentes influencias.

El arqueólogo e historiador de origen alemán Johann Joachim Winckelmann fue quien usó el concepto de ecléctico por primera vez a instancias de querer singularizar el trabajo artístico del pintor Caracci, quien incorporaría a sus trabajos elementos del arte clásico.

Mientras tanto, en el siglo XVIII, el pintor inglés Sir Joshua Reynolds quien dirigía por aquel tiempo la Academia Real de Artes de Londres, fue uno de los defensores a ultranza del eclecticismo. En uno de sus discursos expuestos en la Academia supo expresar que el artista plástico debía usar el arte de la antigüedad como una revista de características comunes y tomar de él los elementos que más le agraden.

 
 
 
Por: Lilén Gomez. Profesora en Filosofía, Universidad de Buenos Aires, Argentina. Desempeño en el ámbito de la docencia y la investigación, en áreas de la Filosofía Contemporánea. Mar., 2022.
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Bibliografía

Álvarez, F. (2002), La respuesta imposible. Eclecticismo, marxismo y transmodernidad, Siglo XXI editores, México D.F.
 
 
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