Definición de Catarsis

Al rastrear el uso del término catarsis (kátharsis) en la religión y el pensamiento griegos, —previamente a la inflexión que, como veremos, introduce Aristóteles— es posible señalar tres sentidos principales en los que se utiliza la palabra: fisiológico, religioso y psíquico.

1. A nivel fisiológico, el término catarsis hace alusión al procedimiento de “purga”, por el cual se induce la expulsión de sustancias nocivas al organismo (no solamente en el caso del organismo humano, sino de manera general).

2. En lo religioso, la catarsis se podría traducir como una expiación o purificación, es decir, el acto de quitar lo extraño de una cosa, por el cual se la deja en un estado de perfección de acuerdo con su propia esencia. Dicha purificación se comprende como la liberación —a través de ceremonias y ritos sagrados— de ciertas “impurezas” que, en este contexto, se interpretan como “culpas”.

3. En lo psíquico, la catarsis se asocia con la purga fisiológica o con la purificación en sentido religioso, en tanto supone una depuración de las pasiones del alma, para traer una cura a sus padecimientos.

Lilén Gomez | Jul. 2022
Profesora en Filosofía

La catarsis en el corpus aristotélico

En la obra de Aristóteles, por primera vez, el término catarsis es utilizado en el contexto de una teoría poética. En la Poética y en la Política, aparece empleado en dos sentidos diferentes: por un lado, estético, por el otro, médico. La novedad que introduce Aristóteles es el empleo del término en el primer sentido, estético, aplicado a la poesía dramática propia de la tragedia. Si bien el uso que hace el filósofo se relaciona con los sentidos previos que se le daban, hasta entonces, al término, ninguno coincidía con el uso estético que aparece en relación con la condición artística de la tragedia griega.

El principio que se halla a la base de la tragedia, en la explicación aristotélica desarrollada en la Poética, es el de la imitación. En la tragedia, se imita una acción, presentada en una estructura ordenada racionalmente de principio a fin. La verosimilitud de la sucesión de actos radica en que ella es necesaria en términos racionales. A diferencia del relato histórico, la poesía desarrolla una historia general: no expresa lo particular de un acontecimiento, sino una dimensión universal del conocimiento humano. La poesía trágica consiste, entonces, en la imitación de una acción que suscita compasión y temor, por su propia estructura. En el transcurso de la tragedia, se devela un mal que es consecuencia racional de los actos del héroe trágico y que éste padece, lo cual conduce al espectador al temor de que le ocurra algo semejante, pues se identifica con él y siente compasión. El temor deriva en el deseo de evitar el mal y, con ese deseo, se opera una purga destinada a corregir las pasiones que provocarían una desgracia como la del héroe, con quien el espectador se compadece.

El valor catártico de la tragedia es, así, un valor práctico: la tragedia del héroe se traduce en un aprendizaje en el espectador. La catarsis es posible dada la distancia estética que separa al espectador de la desgracia del héroe; gracias a esa distancia abierta por la ficción, es posible que la contemplación del horror produzca, en lugar de temor, un nuevo conocimiento, acompañado de placer estético.

La catarsis en psicología

En el psicoanálisis, a partir de los desarrollos de Freud y Breuer, la catarsis adquiere un significado técnico específico, por el cual se nombra la operación de traer a la conciencia una idea o un recuerdo reprimido, de modo tal que se produce una liberación “psíquica” del sujeto. La acción catártica, en la terapia, tiene un efecto curativo: la re-actuación de afectos intensos reprimidos, representándolos, permite el trabajo analítico sobre esas emociones, poniendo en práctica la cura a través de la transferencia.

La “resolución” de las emociones reprimidas por la vía del análisis, tomando distancia emocional de ellas, habilita una purificación de la mente de tales emociones. En este sentido, la interpretación de la catarsis trágica en términos psicoanalíticos supone un sentido terapéutico en la representación teatral, que da espacio a la manifestación de dinámicas psíquicas inconscientes.

 
 
 
 
Por: Lilén Gomez. Profesora en Filosofía, Universidad de Buenos Aires, Argentina. Desempeño en el ámbito de la docencia y la investigación, en áreas de la Filosofía Contemporánea. Jul., 2022.
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Referencias

Sánchez, A. (1996). «Catarsis» en la Poética de Aristóteles. In Anales del Seminario de Historia de la Filosofía (No. l3, pp. l27-147).

Figueroa, G. (2014). Freud, Breuer y Aristóteles: catarsis y el descubrimiento del Edipo. Revista chilena de neuro-psiquiatría, 52(4), 264-273.
 
 
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