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Definición de Castigo

Un castigo será aquella pena o sanción que se le impone a alguien como consecuencia de haber contrariado alguna norma, precepto, orden, entre otros, establecidos a través de una ley, o en su defecto por una autoridad, y que tiene por objetivo advertirle a la persona acerca de su mal proceder, y además atribuirle una sanción ejemplar que inhiba la acción de volver a quebrar una norma o ley.

Sanción que se le aplica a una persona que quiebra una norma y que tiene un objetivo ejemplar de desanimar la comisión de nuevos delitos

Cabe destacarse, que el castigo que se le imponga a alguien por contrariar la norma u orden, dependerá de la gravedad de la acción que haya protagonizado, y también del contexto en el cual se haya producido.

Porque obviamente no será lo mismo atentar contra alguna disposición familiar, que provocar una falta que afecta a la sociedad en su conjunto.

Además, en este último caso, se suele aplicar lo que establece la normativa vigente para la infracción en cuestión.

En las faltas graves se castiga con reclusión en la cárcel

En tanto, en las situaciones más severas de faltas graves, como puede ser el homicidio, violación, o abuso de otra persona, el castigo debe cumplirse aislado de la sociedad, tal es el caso de la prisión, donde es recluido el victimario una vez que a instancias judicial se determinó su culpabilidad.

De acuerdo a lo que establece el código penal sobre el ilícito cometido, el tribunal juzgador, establecerá los años o el tiempo de reclusión en la cárcel que deberá pasar esa persona para cumplir con el castigo impuesto por el delito perpetrado.

El objetivo ideal de reeducar al delincuente

La misión de este tipo de castigos que implican reclusión en cárceles es, por un lado, recluir y aislar a una persona que se considera peligrosa para la sociedad para que pueda en la prisión reeducarse, comprender que la falta que cometió estuvo mal, y una vez entendido esto y cumplido el tiempo de castigo, poder regresar a la comunidad con un comportamiento acorde y civilizado.

Ahora bien, debemos decir que esta visión es algo utópica, por cierto, porque como sabemos, por las evidencias que existen al respecto, en muchos lugares del mundo, las cárceles no hacen más que exacerbar el perfil criminal de los delincuentes, básicamente, porque no hay una política ni un plan serio para reinsertarlos debidamente.

En muchas prisiones los presos están hacinados, insertos en un marco en donde prima la violencia mutua, y existe una complicidad con el personal penitenciario, que a cambio de dinero, les permite realizar dentro de la prisión comportamientos ilegales, como por ejemplo consumir y vender drogas, entre los más comunes.

Si bien hoy día, prácticamente, se encuentran erradicados de las sociedades civilizadas, antaño, el castigo, solía consistir de ataques físicos que le provocaban un fuerte dolor y daño al sujeto del castigo.

Porque la misión en buena parte de las situaciones era desalentar a la comisión de nuevos delitos, entonces, se creía que infringiendo dolor disminuirían nuevas chances de faltas.

Entonces, los tipos de castigos son realmente variados y como señalábamos varían de acuerdo al contexto en el cual se producen.

Así, por ejemplo, en el caso de los niños que no cumplen con las tareas o con las órdenes de sus padres, los castigos más recurrentes suelen consistir de: permanecer solos en un rincón o espacio durante un tiempo; negarle la autorización para que lleve a cabo alguna actividad que le gusta; acotar el uso de algunos entretenimientos como ser: la computadora, el teléfono, la televisión; no permitirle alguna salida; exigirle el cumplimiento de tareas adicionales en la casa, entre otros.

Y entre los castigos a delitos más recurrentes se cuentan: la reclusión en prisión, multa económica, confiscación de bienes, pena de muerte, entre otras.

Persona o cosa que genera molestias

Por su parte, en el lenguaje coloquial, a la palabra castigo la empleamos para dar cuenta de aquel individuo o cosa que nos ocasiona contrariedades y molestias constantes.

Aplicado a una persona puede tratarse de alguien que dispone de un perfil desagradable y con la cual nos cuesta pasar tiempo. “Convivir con mi hermana es un castigo por el mal carácter que tiene”.

Y si lo aplicamos a cosas, suele tratarse de elementos que nos provocan molestias, por caso, un aparato que usamos para trabajar, que no funciona correctamente, y entonces nos hace interrumpir a cada rato el trabajo.

 
 
 
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