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Definición de Amnesia

La amnesia es una afección bastante recurrente que sufrimos las personas y que provoca la pérdida total o parcial de los recuerdos, de la memoria.

Pérdida total o parcial de la memoria

Por caso, se la considera uno de los típicos y más comunes trastornos que padece la memoria.

La memoria es crucial para poder desarrollarnos y afrontar nuestras actividades diarias, gracias a ella recordamos lo que tenemos que hacer, a las personas que amamos, en qué lugar vivimos, cómo llegamos a un lugar, entre otras cuestiones.

La mayoría de las personas alguna vez hemos padecido por no recordar un recuerdo o evento, las famosas lagunas, pero al poco tiempo esos recuerdos se restablecen.

Ahora bien, aquellos que sufren de amnesia no logran que esos recuerdos regresen a la memoria de manera tan sencilla, ni tan pronto.

La memoria, es una de las funciones más destacadas que ostenta nuestro cerebro y que consiste en almacenar, darle un código a los recuerdos, a la información que corresponde, al tiempo pasado, para luego, cuando sea preciso, evocarla.

Cuando la amnesia está presente, el individuo no puede recuperar esta información, es decir, presenta serios problemas a la hora de querer recordar informaciones, datos, imágenes pasadas.

Causas: accidentes, enfermedades, medicación y la vejez

Cabe destacarse que la amnesia puede aparecer por varias razones, una de las más comunes es tras sufrir un impacto importante en nuestra cabeza, que daña el cerebro, no podemos recordar.

También algunas enfermedades provocan esta imposibilidad de recordar y el uso de algunos medicamentos, generalmente los sedantes.

Por otra parte, existen causas netamente psicológicas que hacen que un individuo pierda su memoria y presente amnesia, es decir, la amnesia surge como un mecanismo defensa para no recordar algún suceso, acontecimiento, que normalmente dispone de una carga sumamente negativa para el enfermo, que por ello se resiste a recordarlo.

Y también es frecuente que la amnesia se presente de modo espontáneo, o sea, no responder a ninguna de las cuestiones anteriormente expuestas.

Clases de amnesia

Es posible que nos encontremos con diversos tipos de amnesia.

Una primera clasificación hace la distinción en materia cronológica y habla de amnesia anterógrada y de amnesia retrógrada.

En la primera no se recuerda nada de lo sucedido luego de la aparición de la enfermedad mientras que en la segunda la persona no recordará lo sucedido antes del inicio de la enfermedad.

Y etiológicamente se diferencian los siguientes tipos: amnesia postraumática (provocada por un fuerte golpe en la cabeza), amnesia disociativa (se reprime un recuerdo por el trauma que implica), amnesia lacunar (una situación concreta nos hace perder la memoria), estado de fuga (ocasionada por un trauma), amnesia de la niñez (puede estar vinculada a recuerdos desagradables o a falta de desarrollo en el cerebro), amnesia global (la amnesia es completa), amnesia post hipnótica (una persona sometida a hipnosis no recuerda luego determinados eventos), amnesia de fuente (se recuerda una información pero no se sabe bien cómo se la puede recordar), síndrome de desconfianza de la propia memoria y amnesia diencefálica medial (la provoca una lesión en el diencéfalo medial).

Cómo prevenir la amnesia

La ejercitación de la mente es una de las maneras más efectivas para poder prevenir la amnesia, especialmente en el caso de las personas mayores quienes suelen padecer este problema conforme avanza la edad.

Como sabemos, una de las consecuencias del paso del tiempo en nuestro cuerpo es la pérdida progresiva de la capacidad cognitiva.

En tanto, existen diversas acciones que pueden seguirse de manera constante y que ayudarán muchísimo en este sentido, como por ejemplo realizar cuentas matemáticas, recordar direcciones y números telefónicos, hacer palabras cruzadas, crucigramas, y otros ejercicios que impliquen el uso de la mente, vincularse de modo asiduo con pares, o sea, mantenerse lo más activo posible en materia social porque eso llevará a tener activa la mente por mucho más tiempo, entre otros.

Y por otro lado no podemos soslayar la observación de hábitos saludables como por ejemplo descansar bien por las noches, comer sano, realizar ejercitación física regularmente, evitar situaciones de stress que se prolonguen con el tiempo.

Respecto de la alimentación, hay muchísimos alimentos que favorecen a la memoria y entre ellos se destacan los frutos secos como nueces y almendras que favorecen el sistema nervioso.

Las manzanas son ideales para reducir la fatiga mental, y las uvas y las naranjas también hacen lo propio.

Como se aprecia son todas cuestiones asequibles y al alcance de la mano, que no demandan mucho esfuerzo ni dinero.

 
 
Autor: Florencia Ucha | Sitio: Definición ABC | Fecha: febrero. 2013 | URL: https://www.definicionabc.com/general/amnesia.php
 
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