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Definición de Ambición

En nuestro idioma denominamos ambición a aquella inclinación, deseo irrefrenable que manifiesta o experimenta un individuo de lograr dinero, poder, fama, reconocimiento, entre otras cuestiones.

Deseo desmedido por obtener dinero, éxito, poder, entre otros

La ambición puede estar localizada especialmente en la consecución de metas profesionales o académicas, es decir, de lograr destacarse y sobresalir en la profesión que se desempeña, en el puesto de trabajo que se tiene, o en su defecto como alumno en la carrera que se está cursando.

Esta situación por supuesto demandará por parte del individuo una absoluta entrega hacia el objetivo propuesto, o sea, todo cuanto haga debe estar orientado a no pasar desapercibido y aún más, a obtener honores por el desempeño de excelencia.

Por otra parte, ese deseo puede estar focalizado a la obtención de riquezas materiales y por caso todos los esfuerzos se orientan en este sentido.

Cuando el deseo es monetario puede conducir a cometer ilícitos e inmoralidades

Generalmente este deseo es irrefrenable y lleva a la persona que lo padece a no encontrar otra razón de ser que la de buscar y recolectar riquezas, en tanto, ese objetivo casi enfermo puede llevarla a realizar acciones que atenten contra la moral, las buenas costumbres y hasta con la ley.

En este último caso se puede convertir en un severo problema ya que desarrollar acciones ilícitas pueden llevar a la persona a su pérdida de libertad como consecuencia que la justicia la juzgue primero y luego la castigue por encontrarla culpable de haber desarrollado acciones contrarias a la ley en esa búsqueda implacable de riquezas, por ejemplo robar o estafar a alguien.

En el plano social también está tendencia puede resultar muy contraproducente porque una persona que no mide lo que hace en pos de conseguir bienes materiales no tendrá reparos en engañar a amigos, conocidos, familiares, y ello por supuesto le generará enemistades y rechazo social.

Procurarse una calidad de vida mejor

Otras cuestiones insoslayables alrededor de la ambición es la ausencia de conformismo y una total distancia respecto de la mediocridad, es decir, son dos conceptos que no compatibilizan con la ambición porque en la ambición siempre se estará moviendo hacia adelante para procurar un estadio de vida mejor algo que obvio no sucede a quienes se conforman con lo justo y necesario.

Ahora bien, es importante mencionar que este concepto puede tener una connotación tanto negativa como positiva, la cual estará determinada especialmente por los métodos que el individuo utilice para satisfacer ese deseo de obtener riquezas, bienes o reconocimiento.

Si el individuo en cuestión emplea su esfuerzo, sus ganas y su inteligencia para abrirse camino, avanzar, desarrollarse y de alguna manera contribuir al bien común con sus acciones, obviamente, estaremos ante una ambición positiva, en cambio, si la persona emplea recursos ilícitos y daña a otros pares en ese ímpetu enriquecedor, entonces, estaremos ante una ambición muy dañina y negativa.

A la persona que dispone de esta inclinación la denominamos popularmente como ambiciosa/o.

Una condición humana

La ambición per se no es mala ni mucho menos ya que es una condición inherente al ser humano, grave será el caso de aquel individuo que no dispone de ambiciones en su vida porque claramente estará atravesando un problema emocional.

La ambición mueve, es motivadora, insufla fuerzas a la persona e indefectiblemente la llevará al progreso en aquello que se propone; no existe el ser humano que en algún momento de su vida no ambicione algo.

Pero claro siempre hay otra cara de la moneda como comentábamos líneas arriba y entonces cuando alguien no tiene límites en materia de sus ambiciones y es capaz de hacer cualquier cosa para conseguir lo que quiera, y cuando hablamos de todo nos referimos a cosas que transgreden la moralidad o las normas, es cuando la ambición se vuelve mala, dañina para sí mismo y obviamente para aquellas personas a las cuales se afecta.

Uno de los sinónimos más usados a instancias de esta palabra es el de codicia, porque justamente la codicia es ese apetito ansioso por reunir riquezas y bienes materiales.

Cabe destacarse que la codicia está considerada por la religión cristiana como uno de los siete pecados capitales junto con la lujuria, la gula, la pereza, la envidia, la soberbia y la ira.

En tanto, el término que directamente se opone al que nos ocupa es el de modestia que indica a aquel individuo que se caracteriza por su humildad, su desinterés hacia la ostentación y la vanidad.

 
 
Autor: Florencia Ucha | Sitio: Definición ABC | Fecha: febrero. 2013 | URL: https://www.definicionabc.com/general/ambicion.php
 
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