Definición de Crítica Literaria

La crítica literaria es una interpretación, análisis y emisión de juicios acerca de un producto literario, a partir de parámetros teóricos, cuya función es generalmente brindar un guía al lector que se enfrenta a una obra.

Indira Ahmed Fernández | Julio 2022
Licenciada en Letras Hispánicas

Cuando se trata de lectura, no hay una forma correcta de leer. Cada obra, cada producto literario, tiene como resultado un vasto mundo de personajes e historias que cada cual recibe a su manera, de acuerdo con sus vivencias y conocimientos, de acuerdo con su entorno.

Pero en algún momento de la historia de la humanidad, alrededor del siglo XVIII, se gesta una importante transformación en la forma de comprender y entender las obras literarias. Esto sucede porque se comienzan a considerar una fuente fidedigna acerca de las formas de vida de civilizaciones y culturas anteriores. Además, era una excelente forma de registrar acontecimientos y personajes para aquellos que se dedicaban a plasmar sus ideas y pensamientos en forma de literatura. A partir de esto, los estudiosos comienzan a proponer una metodología más o menos estandarizada en la interpretación de los textos literarios. Esto dio lugar a la disciplina conocida como crítica literaria.

Historia de la crítica literaria

Los primeros en preocuparse por las cuestiones de la producción artística fueron los griegos, ya que ellos fueron los primeros en valorar la obra literaria. Muchas de las interpretaciones vigentes en la Edad Media provienen de consideraciones aristotélicas. Sin embargo, los romanos, que tanto valor aportaron a la historia en otros ámbitos, poco hicieron en favor del nacimiento y desarrollo de la crítica literaria.

Pero es el Renacimiento, el momento en que la Iglesia Católica pierde su hegemonía sobre la cultura y las manifestaciones del hombre, que comienza a perfilarse una actividad crítico-literaria. El Neoclasicismo trae un resurgir de las pautas clásicas en el análisis literario, basadas sobre todo en la idea de que el arte es imitación de la realidad (concepto de “mímesis”, de Aristóteles).

En los inicios de la disciplina, ya de modo estructurado, la crítica literaria se dividió en dos vertientes: la alta crítica y la crítica periodística. La primera es lo que hoy conocemos como teoría; la segunda vendría equiparándose a las notas introductorias o brevemente interpretativas sobre alguna obra en particular, publicadas en los periódicos de la época para la comercialización y difusión de esta. Estas dos vertientes eran crítica en tanto no se concebían como poéticas tradicionales, además se habían liberado de aquellos conceptos impuestos por el concepto de poesía (primero en nombre de la razón y luego en defensa de la genialidad).

Este camino eventualmente hizo que se tomaran en consideración ciertas características del objeto literario, lo que eventualmente fue suficiente para que este se convirtiera en una disciplina autónoma.

La crítica como disciplina fue capaz de implantar valores estético-literarios y de un parámetro muy importante en la construcción del análisis: el valor literario. Esto es aquellas características con las que cuenta un texto: por ejemplo, la forma en que fue construido (si es poesía o prosa), el género al que pertenece, etc.

Características y funciones

Entre los parámetros que sigue la crítica literaria para su realización, deben encontrarse algunas características para que esta resulte confiable y académica. Roland Barthes enumera las fundamentales:

Verosimilitud crítica: Aristóteles decía que muchos oradores podían recurrir a “inexactitudes” cuando el tema al que se referían no era demasiado interesante o atrapante. En ese sentido, la verosimilitud se refiere a ciertos preceptos depositados en el espíritu de la humanidad por la tradición. El discurso crítico, entonces, no debe contradecir esa tradición. Por esa razón las obras no contradicen nunca (o casi nunca) lo que el público cree posible. La crítica, entonces, debe atenerse a la verdad de la obra que analiza.

Objetividad: es una especie de limitación de los deseos e interioridad del crítico en función. Este parámetro intenta retener un poco el gusto intrínseco del crítico por una obra determinada, aunque este permanecerá subyacente de un modo u otro y puede ser identificado por un lector excepcionalmente avispado. Es importante destacar que la crítica, o sea el análisis, realizado y aplicado a un texto particular, estará estrechamente ligada con las convicciones de su autor; así como la profundidad y dirección de sus conocimientos, y la percepción que tenga este a través de sus propias vivencias. Por eso es tan importante la objetividad.

En cuanto a sus funciones, el acto de la crítica es polifuncional (tiene varias funciones) y polisémico (con la posibilidad de contener varios significados). Las funciones se ejercen de forma simultánea, pero en diferentes niveles. Las principales que se identifican son:

La función operacional es su participación en lo que puede considerarse el juego social, donde los jugadores son el autor y el público. En este sentido el crítico inserta su actividad en el sistema autor-obra-receptor, como intermediario, creando otra realidad a la que enfrentarse ligeramente diferente a la pretendida por la obra (esto se debe a la subjetividad de cada lector).

La función metacrítica tiene el encargo de re-construir la literatura, lo cual también se encuentra ligado a la relación que establece el crítico con el público. En esencia, se trata de afirmaciones sobre el propio proceder de la crítica, ya que esta conforma por sí misma un objeto de conocimiento. En este sentido es de consulta obligada el texto de Tzvetan Todorov “Crítica de la crítica”, que cuestiona y desentraña la labor crítica a la hora de abordar el producto literario.

Además, se relatan la función cognitiva-evaluativa, que se basa en el análisis de una obra literaria concreta y su autor; y la función postulativa, que refiere postulados o convicciones que el crítico considera valiosos en el conocimiento de la literatura.

La actividad crítica es capaz además de descubrir el talento de nuevos escritores o perpetuar una obra. Igualmente pueden condenar un producto o convertirlo en éxito de ventas.

 
 
 
 
Por: Indira Ahmed Fernández. Licenciada en Letras Hispánicas. Cursante de MBA en la Universidad de Guadalajara, México. Desempeño en el ámbito de medios de comunicación y la enseñanza, en las áreas lingüísticas y literaria, además de metodología de la investigación e idiomas. Investigación en lexicología, sociolingüística y teatro.
Art. actualizado: Julio 2022; sobre el original de septiembre, 2014.
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Referencias

Barthes, R.: Crítica y verdad.

Sawinski, J. Las funciones de la crítica literaria.

Viñas, D.: Historia de la crítica literaria.

Wahnón, S.: Introducción a las historias de las teorías literarias.
 
 
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