Definición de Filosofía Contemporánea

A grandes rasgos, se considera como “contemporáneas” a las filosofías desde el siglo XIX hasta la actualidad. Existe una gran dificultad para caracterizar a la filosofía contemporánea como un todo homogéneo, razón por la cual no siempre hay acuerdo en cuanto a la periodización de esta época.

Lilén Gomez | Mar. 2022
Profesora en Filosofía

Las filosofías del siglo XIX como punto de partida

Una vía posible para la indagación sobre la filosofía contemporánea se abre al tomar la obra de Immanuel Kant (1724-1804) como un primer quiebre frente a la filosofía moderna, en la medida en que, si bien está centrada en la conceptualización de una subjetividad trascendental, se aleja de la propuesta moderna al ubicar una limitación constitutiva al interior mismo del sujeto. El sujeto kantiano está limitado en sus facultades, su razón no es suficiente para conocer por sí misma el mundo, para ello, requiere de los sentidos y, aun así, existe una dimensión (lo nouménico, por oposición al orden fenoménico) que permanece inaccesible a él. El conocimiento es constituido por el sujeto, pero el sujeto no accede al conocimiento como si éste fuera una esfera de verdad exterior a sí mismo, como ocurría tanto en el racionalismo como en el empirismo modernos.

El idealismo kantiano, a su vez, será el punto de partida fundamental para el desarrollo del idealismo alemán, cuyos principales exponentes fueron Johann G. Fichte (1762-1814), Friedrich W. J. Schelling (1775-1854), los hermanos Friedrich (1772-1829) y August W. Schlegel (1767-1845) y, finalmente, Georg W. F. Hegel (1770-1831). Con Hegel, no es ya el conocimiento lo que está en juego, sino que, en el idealismo absoluto hegeliano, en la posición del hombre en relación con el mundo, es la realidad misma la que se despliega a través de la reflexión humana. Esto es posible porque existe una identidad entre la razón y el mundo, entre pensamiento y ser.

Es preciso hacer mención del idealismo, aun teniendo en cuenta sus contradicciones, como puntapié inicial para el estudio de la filosofía contemporánea, puesto que, en gran medida, ésta surge como respuesta a la idea de totalidad sistemática en la cual culmina la filosofía hegeliana. Un modo posible de tematizar la filosofía contemporánea es, en este sentido, a partir del movimiento de “descentramiento del sujeto” que ella propone, conjuntamente con la puesta en cuestión de la noción misma de totalidad.

El descentramiento del sujeto y el rechazo de la totalidad

El rechazo de la categoría del sujeto, que había sido una evidencia incuestionable en la modernidad, así como de la idea del mundo como una totalidad sistemática, conceptualizable, será un movimiento característico de muchas de las filosofías de la segunda mitad del siglo XIX y del siglo XX. El filósofo Paul Ricouer (1913-2005) ha acuñado la expresión “escuela de la sospecha” en su obra Freud: una interpretación de la cultura (1965) para referirse al giro introducido por Karl Marx (1818-1883), Friedrich Nietzsche (1844-1900) y Sigmund Freud (1856-1939), según el cual —teniendo en cuenta los diferentes presupuestos propios de cada autor—, podría señalarse, en líneas generales, que la conciencia del sujeto nunca es transparente a sí misma, sino que está siempre atravesada por la ideología, por el inconsciente, o por los engaños de la moral, en cada caso. La idea de la sospecha, desde este punto de vista, introduce una fractura ineludible dentro de la totalidad cerrada del sujeto moderno. En adelante, la filosofía se verá radicalmente transformada por la obra de cada uno de los tres filósofos a los que hicimos mención.

Los problemas de la filosofía contemporánea

Las filosofías del siglo XX, así, incorporan una dimensión social, histórica, política a las preguntas que formulan, tanto como una pregunta central por el modo en que el lenguaje se ve atravesado por aquellas dimensiones. La relación entre sujeto y objeto pasará a ser pensada, fundamentalmente, como una relación mediada por el lenguaje, de modo que el discurso cobra un rol central en la reflexión filosófica.

Es posible distinguir, luego, distintas corrientes en pugna al interior del pensamiento contemporáneo. Por un lado, una tradición fenomenológico-hermenéutica, cuyos principales representantes son E. Husserl, M. Heidegger o H-G. Gadamer, para quienes la interpretación resulta un problema central en la comprensión del mundo. Por otro lado, siguiendo a L. Wittgenstein, emergen las corrientes positivistas, las cuales recuperan, al mismo tiempo, la herencia del empirismo. En tercer lugar, cabe mencionar la tradición estructuralista abierta por F. Saussure, que pone de relieve el análisis lingüístico de los procesos sociales y cuyo impacto será decisivo para autores posteriores, como J. Lacan, J. Derrida, G. Deleuze o M. Foucault —si bien no se trata de autores que se hayan limitado a seguir la tradición estructuralista, sino que han introducido una diversidad de ideas que dialogan con ella—. Por último, podemos mencionar la tradición post-marxista, a partir de autores como L. Althusser o la Escuela de Frankfurt, enfocada sobre las condiciones materiales de existencia.

Hemos referido solamente algunos de los principales autores que pertenecen a la filosofía contemporánea, pero cabe señalar que se trata de un vasto campo de pensamiento, cuyas discusiones involucran diálogos entre muy diversas corrientes.

Al día de hoy, la periodización por la cual se delimita una filosofía “contemporánea” resulta compleja y problemática: por ejemplo, muchos autores del siglo XXI han planteado críticas a las filosofías del siglo pasado y, sin embargo, los incorporamos dentro de una misma “época”. En este sentido, como conclusión, podríamos señalar que las periodizaciones resultan a veces útiles en función de ciertos objetivos, pero debe siempre tenerse en cuenta que éstas dependen de criterios que son modificables y no unánimes.

 
 
 
 
Por: Lilén Gomez. Profesora en Filosofía, Universidad de Buenos Aires, Argentina. Desempeño en el ámbito de la docencia y la investigación, en áreas de la Filosofía Contemporánea. Mar., 2022.
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Referencias

Romero, F. (2017). Kant y los orígenes del idealismo alemán. "El pensamiento kantiano como interpretación de racionalismo y empirismo y como punto de partida del movimiento idealista". Cuyo, 34(2), 225-248. Epub 13 de mayo de 2021.

Porta, M. A. G. (2002) "La unidad de la filosofía contemporánea del punto de vista de la historia de la filosofía", Trans/Form/Açăo, Săo Paulo.
 
 
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