Ciencia » Falsacionismo

Definición de Falsacionismo

Definición conceptual

El falsacionismo se refiere a la teoría en filosofía de la ciencia desarrollada por el austríaco Karl Popper (1902-1994), por medio de la cual afirma que lo propio del quehacer científico es la refutación de teorías y no su verificación.

Lilén Gomez | Dic. 2021
Profesora en Filosofía

Contra el confirmacionismo

Dada una cierta hipótesis, cuando ella se deriva de una consecuencia observacional (es decir, de un enunciado que puede ser contrastado en la experiencia), si dicha consecuencia es verdadera, se puede decir que, entonces, la hipótesis está verificada. Cabe notar que no solamente es la evidencia la que se debe deducir de la hipótesis; sino que tal evidencia debe, a su vez, implicar a la hipótesis, para poder decir que la primera verifica a la segunda. Lo mismo ocurre en el caso de la refutación, cuando una evidencia implica lógicamente la negación de la hipótesis.

Otra relación posible entre hipótesis y evidencia es la de confirmación. Cuando cierta evidencia confirma una hipótesis, no la verifica ni la refuta, sino que le presta apoyo inductivo. Es decir, cuando la evidencia apoya a la hipótesis, aumenta la probabilidad de que esa hipótesis sea verdadera en relación con el conocimiento previamente disponible. Del mismo modo, cuando la evidencia disconfirma a la hipótesis, le resta probabilidad de ser verdadera.

El Empirismo lógico sostenía este segundo tipo de tratamiento de las hipótesis. Por su parte, Popper llamará la atención sobre el problema de la confirmación, que consiste en un problema lógico inherente a esta concepción. Existe una asimetría entre la verificación y la refutación: cuando la evidencia resulta verdadera, no verifica ni confirma a la hipótesis, sino que simplemente la corrobora.

Básicamente, cuando una hipótesis resiste la contrastación empírica, no queda refutada ni tampoco aumenta su apoyo inductivo, sino solamente se corrobora. Luego, ninguna evidencia singular puede verificar o confirmar una hipótesis universal; mientras que basta una sola evidencia falsa para que la hipótesis quede refutada. Este problema se asocia, al mismo tiempo, con el problema de la inducción.

El problema de la inducción

Se llama inductiva a una inferencia —una secuencia de enunciados organizados en premisas y conclusiones— cuando pasa de enunciados singulares o particulares (las premisas son descripciones de los resultados de observaciones o experimentos) a enunciados universales (las conclusiones, es decir, hipótesis o teorías).

Desde un punto de vista lógico, no es obvio que esté justificado inferir enunciados universales partiendo de enunciados singulares, por elevado que sea su número; pues cualquier conclusión obtenida de ese modo corre el riesgo de resultar un día falsa. No podemos garantizar que la naturaleza se comporte, efectivamente, de manera regular, porque ello tampoco se puede deducir de ninguna premisa contrastable.

En las inferencias inductivas, la verdad de las premisas no garantiza la verdad de la conclusión. Por ejemplo: cualquiera sea el número observado de ejemplares de cisnes blancos, no está justificada la conclusión de que todos los cisnes son blancos. Esto se conoce como problema de la inducción. La teoría de Popper rechaza, entonces, todo intento científico de apoyarse en una lógica inductiva. La lógica de la ciencia no puede, en ningún caso, ser inductiva.

El criterio de demarcación

Para Popper, lo que vuelve científica a una teoría o hipótesis es que ella misma sea refutable o falsable. La falsabilidad, en tanto criterio de demarcación, permite distinguir entre hipótesis científicas y pseudocientíficas. Una hipótesis es científica sólo si es refutable, es decir, si para ella existe un conjunto de enunciados observacionales (que puedan ser contrastados empíricamente) y que, a la vez, no sea compatible con ella. En otros términos, una hipótesis es falsable cuando es posible negarla a través de la experiencia.

Lo que caracteriza al método científico no es el intento por resguardar a las teorías, sino, por el contrario, buscar contrastarlas por todos los medios posibles. Una teoría que no puede ser refutada por ningún fenómeno no es científica.

La irrefutabilidad no es una virtud de una teoría, sino un vicio. Como consecuencia, toda teoría científica es necesariamente provisoria por definición, ya que siempre es potencialmente refutable y, si no lo fuera, entonces tampoco sería científica. Aun así, cabe señalar que es factible “salvar” teorías si, cuando determinada hipótesis queda refutada, se evalúan y modifican las hipótesis subsidiarias a ella.

 
 
 
Por: Lilén Gomez. Profesora en Filosofía, Universidad de Buenos Aires, Argentina. Desempeño en el ámbito de la docencia y la investigación, en áreas de la Filosofía Contemporánea. Dic., 2021.
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Bibliografía

Popper, K. (1967), La Lógica de la Investigación Científica (trad. V. Sánchez de Zavala). Tecnos, Madrid.
 

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