Definición ABC » Ciencia » Energía Telúrica

+

Definición de Energía Telúrica

Nuestro planeta recibe energía del resto del universo y en este sentido se habla de energías cósmicas. La Tierra también genera vibraciones y movimientos internos, los cuales se convierten en energía telúrica. El término telúrico viene del latín "tellus", que significa precisamente tierra.

La radiestesia

La disciplina que estudia las diferentes energías telúricas es la radiestesia. Este conocimiento es considerado un arte y está directamente relacionado con la geobiología.

Las personas conocedoras de la radiestesia se han inspirado tradicionalmente en el comportamiento de los animales, quienes saben detectar si un lugar es adecuado para vivir.

Mientras los geo-biólogos miden de manera objetiva las condiciones de un terreno (por ejemplo con aparatos de medición electromagnética), los radiestesistas saben de manera intuitiva captar las vibraciones de un lugar. Se puede saber si un terreno es inadecuado para la vida humana observando las reacciones favorables o desfavorables de nuestro organismo.

Los radiestesistas utilizan varillas, péndulos o las mismas manos para determinar la energía telúrica de una zona determinada. Hay que tener en cuenta que más allá de nuestro propio cuerpo físico, tenemos unos campos energéticos que permiten establecer una conexión entre el individuo y su entorno.

Las distintas energías telúricas

Rodeando nuestro planeta existen unas redes invisibles, que son las redes telúricas. Estas redes fueron descubiertas por Ernst Hartmann, que en la década de 1950 estableció los principios de las distintas radiaciones que afectan al planeta. Las investigaciones de Hartmann podrían explicar por qué en las civilizaciones antiguas ciertos lugares eran considerados sagrados.

Las fallas en el terreno, las cavidades subterráneas o los acuíferos son igualmente lugares que generan fuerzas o energías telúricas.

Los animales y la energía telúrica

La mayoría de personas son incapaces de captar las fuerzas que provienen de la Tierra. En cambio, los animales sí tienen esta facultad desarrollada. De hecho, las catástrofes naturales son detectadas con antelación por la mayoría de animales, pero no por los seres humanos, quienes hemos perdido esta singular sensibilidad.

En la actualidad se sabe que las abejas o las hormigas se instalan en aquellos lugares adecuados desde el punto de vista de la energía telúrica.

Fotos: Fotolia - LeonART / Sergey Lagutin

 
 
 
Temas en Energía Telúrica
 

Redes Sociales