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Definición de Árbol



Un árbol es una planta de gran porte, de tronco único leñoso y que se ramifica a cierta altura del suelo.
La planta será considerada como árbol si ya en su madurez su altura supera los 6 metros de altura y además produce ramas secundarias año tras año, diferenciándose por estas condiciones de los arbustos. Además, la longevidad resulta ser otra característica propia de este tipo de planta, por ejemplo, algunas especies, tales como las secuoyas gigantes californianas, las cuales pueden superar los 100 m de altura y más de seis mil toneladas de peso.

Los árboles se encuentran prendidos a la tierra por un grupo de raíces que se unen al mencionado tronco leñoso, en tanto, la corteza, que ejerce la función de protección, se hará más lisa a medida que se avanza en altura y por el lado de las ramas que lo componen, las mismas, siempre, se encontrarán en el mismo lugar, aunque, con el tiempo se tornarán más gruesas.

Durante la estación de la Primavera, de las yemas brotan ramillas, hojas y en algunos casos hasta flores.
Tal como mencionamos más arriba, cada año los árboles añaden a su tronco y a sus ramas una nueva capa de crecimiento, si se corta el tronco nos encontraremos con anillos que no solamente nos permitirán conocer la edad del árbol, sino que analizando el grosor de los mismos podremos saber cuanto ha crecido durante el año el mismo.

Existen diversos tipos de árboles, frondosos (de hojas anchas y planas, producen flores y son propios de aquellas zonas más cálidas, tales como el roble, las hayas y los arces), coníferas (característicos de las zonas frescas, poseen hojas duras y finas y en su mayoría producen piñas) y los tropicales, siendo las palmeras el más característico y popular de este tipo (necesitan para vivir del calor y de las lluvias).

Los árboles, además, resultan ser una parte predominante y muy necesaria dentro del ecosistema, ya que no solamente contribuyen a prevenir la erosión, sino que además visten paisajes, forman selvas y bosques; y la madera que de ellos se extrae resulta ser una materia prima fundamental en el ámbito de la construcción.

La dendrología es la disciplina que se ocupa de estudiar todo aquello que es propio de estos y por su lado, la silvicultura, se ocupa de su estudio científico y lo inherente a la práctica de su cuidado y cultivo.

 

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