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Definición de Historia



Historia es la disciplina dentro de las ciencias sociales que estudia el pasado de la humanidad. La palabra historia deriva del griego y significa investigación o información.

Cuando hablamos de historia podemos referirnos a la misma en tanto ciencia, pero también a la historia en tanto relato de ficción, o bien, a nuestra propia historia personal. Aunque cuesta reconocer un punto de partida de la consideración de la historia como una verdadera ciencia, la mayor parte de los expertos define al griego Herodoto como el primer historiador sistemático. Para otros expertos, las descripciones de Flavio Josefo resultan de un nivel más objetivo, por lo cual se lo señala como el real fundador de la historia como ciencia. De un modo u otro, las dificultades inherentes a esta disciplina motivan grandes dificultades para la eliminación de contenidos subjetivos, por lo cual es quizá más correcto hablar de “escuelas históricas”, con diversos sesgos de distinta envergadura.

La historia como ciencia está emparentada con muchas otras ciencias sociales y naturales, como la arqueología, geología, paleontología, antropología, política, filosofía y otras. A su vez, como se mencionó con anterioridad, el estudio de la historia jamás puede ser del todo objetivo, ya que siempre se encuentra teñido por criterios y métodos que corresponden a uno o más autores y también al contexto sociohistórico en que tengan lugar. De forma que es correcto afirmar que nunca tendremos un acceso no mediado y/o transparente a nuestra historia. Del estudio de estos métodos y prácticas se ocupa la historiografía. La historiología, por otra parte, se dedica a estudiar por qué y cómo ciertos hechos y tendencias históricas ocurren en un momento y lugares dados. Estos datos son de especial interés cuando se compara la historia de distintos pueblos que coexistieron de modo sincrónico en lugares alejados y, muchas veces, sin contacto entre sí.

De acuerdo con el criterio científico, la humanidad registra las siguientes etapas: la llamada prehistoria (conformada por el Paleolítico, Mesolítico, Neolítico y la Edad de los Metales) y la historia en sí misma, considerada como tal a partir del desarrollo de la escritura. La historia, a su vez, está constituida por la protohistoria (período de abandono de la vida nómada de los pueblos, merced al descubrimiento de la agricultura), la Edad Antigua (extendida hasta el año 476 DC, momento de la caída del Imperio Romano de Occidente en manos de los bárbaros), la Edad Media (que concluyó en 1453, año de la toma de Constantinopla, hoy Estambul, en manos de los turcos, si bien otros historiadores prefieren considerar su finalización con el descubrimiento de América, en 1492), la Edad Moderna (cuya conclusión se ubica en 1789, año de la Revolución Francesa) y la Edad Contemporánea. Algunos especialistas consideran que, a partir de 1969 (fecha de la llegada de los seres humanos a la Luna), debería considerarse una nueva Edad, a la que llaman Espacial o Actual.

Por otra parte, cabe señalar que muchas disciplinas son consideradas complementarias de la historia, por cuanto ofrecen fuentes documentales al historiador. Éstas son muy diversas y entre ellas es posible encontrar tanto a la biología evolutiva y a la geografía, como a la filología, la teología, la cartografía y la papirología. Son numerosos los historiadores que marcan a la lingüística y la física de las radiaciones entre estas disciplinas, por su aporte a la comprensión de los textos y a la datación de restos antiguos, en orden respectivo. También diversas disciplinas han desarrollado un estudio histórico, como puede entenderse así a la historia de la música, del arte, de la ciencia, de la filosofía, de las religiones o a la historia de la historiografía.

El papel del conocimiento de la historia consiste sin dudas en una mejor comprensión del presente, al reconocer las circunstancias, hechos, culturas y eventos que dieron lugar a los sucesos del pasado. La totalidad de esos episodios, independientemente de su magnitud, han servido para modelar el presente actual. Al decir de los historiadores, no es posible interpretar los parámetros del presente en el cual vivimos si no se comprenden los hechos de la historia. Del mismo modo, se agrega que nuestra actividad cotidiana consiste en la generación de “nueva” historia, que será analizada e interpretada por los historiadores del futuro para un mejor enfoque de la realidad venidera en un tiempo quizá no tan lejano.

 

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