Definición de Tormenta
La palabra tormenta admite varios usos, aunque, sin lugar a dudas, el más extendido es aquel que se da a instancias de la meteorología y que nos dice que la tormenta es un fenómeno sumamente regular que se produce en la atmósfera de nuestra planeta cuando sucede una presencia conjunta y próxima de dos o más masas de aire que presentan diferentes valores de temperaturas, y que como resultado, son plausibles de originar un fuerte trueno acompañado de lluvias fuertes.
Entonces, tal escenario, lleva a una situación climática de suma inestabilidad en la cual seguramente aparecerán, acompañando, relámpagos, fuertes vientos y eventualmente granizo.
Cabe destacar, que si bien es una la célula de tormenta que dispone de una longitud horizontal de alrededor de diez kilómetros cuadrados, en la mayoría de los casos suelen desarrollarse varias células que provocan fortísimas lluvias durante un período de tiempo prolongado.
Asimismo, algunas tormentas contienen lo que se llama vórtices de aire, que no es otra cosa que viento girando sobre su centro, similar a lo que sucede con los huracanes; este tipo de tormentas resultan ser tan intensas que es probable que desarrollen tornados y hasta trombas marinas. Lo más común es localizarlas en regiones cerradas en las cuales no es sencillo que el viento se escape.
En tanto, existen diversos tipos de tormentas, entre ellas: tormenta eléctrica (en este tipo abundan los rayos y los truenos), tormenta tropical (se denomina así porque es característica de zonas tropicales y se caracteriza por una circulación cerrada de vientos alrededor de un centro que ostenta bajísima presión y desencadena fuertes lluvias y fuertes vientos), tormenta de hielo (la lluvia cae desde las nubes en forma de nieve), tormenta de polvo (es un fenómenos climático característico del desierto y en el cual se levanta una impresionante cantidad de arena que imposibilita la visión), tormenta ígnea (se trata de un movimiento con forma de masa de aire y que es resultado directo del fuego).
Por otra parte, en el lenguaje cotidiano, también nos encontramos con otras referencias extendidas del término tormenta, permitiendo, por un lado, referir un infortunio o desastre determinado que causa severas consecuencias en alguien o algo. Y por otra parte implica una demostración crispada, ya sea del estado de ánimo o de una pasión.
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