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Definición de Mineral



Un mineral es una sustancia natural que se diferencia del resto por su origen inorgánico, su homogeneidad, composición química preestablecida y que corrientemente ostenta una estructura de cristal. Entre sus funciones principales se cuenta la de ser un componente decisivo y fundamental para la conservación y la salud de los seres vivos, ya que su presencia resulta determinante para la actividad de las distintas células.

Pero además de la conservación y contribución que realizan para que las células se mantengan activas, los minerales tienen una segunda razón de ser no tan importante como la de contribuir a la vida, pero sí de vital importancia para que la industria siga viva y coleante en todos los países que integran este planeta, ya que es ampliamente utilizada en la fabricación de productos que nos rodean y que constituyen una parte fundamental en nuestra vida cotidiana: desde herramientas, pasando por la computadora desde la cual les estoy escribiendo esta reseña, siguiendo por las refinadas joyas que a veces adornan nuestros cuerpos, hasta sofisticadas estructuras como ser edificios.

En tanto, por esta razón que les comentaba, al ser productos de primera necesidad para el funcionamiento y desarrollo de la industria, es que su existencia es uno de los principales recursos naturales con los que puede contar un país para fortalecer su economía y ampliar su riqueza.

Sin embargo, no podemos olvidar que los minerales son recursos naturales no renovables, y por esto, su extracción debe ser mesurada, puesto que al extraer determinada cantidad de un cierto mineral, éste no volverá a regenerarse. Por eso es más que necesario que los gobiernos de cada país legislen la extracción minera, y pongan límites a las empresas extractoras, con el fin de no sobreexplotar las áreas con presencia de minerales.

Existen una amplia gama de minerales: azufre, talco, sal, hierro, estaño, mica, cuarzo, ámbar, cobre y aluminio, entre otros; y también variadas tipologías de clasificación.

Las rocas, las que vemos en todas partes, son el ejemplo más convencional de mineral, aunque también el agua puede considerárselo. Claro que, por ejemplo, entre las rocas o “piedras” están aquellas que, por su composición tienen en el mercado y para la industria un valor más alto que aquellas que podemos encontrar, por ejemplo, en el patio de nuestra casa. Las llamadas “piedras preciosas” como el rubí, acquamarine, esmeralda, entre otras son menos frecuentes y se las encuentra en zonas montañosas. Al ser su composición menos común que las demás, deriva entonces en el alto valor con el cual cotizan, y a partir de ellas se fabrican anillos, pulseras, colgantes o aros (en general, se utilizan para artículos de joyería). Otras piedras como la hematite también se utilizan con estos fines, aunque por su composición y por encontrarse en más cantidad que las nombradas anteriormente, su valor es menor.

En la antigüedad se los clasificaba de acuerdo a su aspecto físico primero, luego otra corriente los empezó a clasificar de acuerdo a su composición química y en nuestros tiempos se los clasifica de acuerdo a un criterio más elaborado, que atiende tanto a su estructura cristalina como a sus compuestos químicos.

Los minerales, más allá de lo industrial, no olvidemos que dijimos que su presencia contribuye al equilibrio vital del planeta, y también es una gran fuente vital para nuestro cuerpo. Junto con las vitaminas y las proteínas, minerales como el yodo, calcio, magnesio, potasio, fósforo o zinc son esenciales para nuestro bienestar corporal y de salud. Muchos de ellos podemos encontrarlos en los alimentos, y por eso es que siempre los profesionales de la nutrición aconsejan sostener dietas variadas en cuanto a tipo de alimentos. Pero también, ante situaciones específicas donde la incorporación de variedades de alimentos no sea suficientes (como en casos de desnutrición o anemia, por ejemplo) podemos recurrir a productos desarrollados por la industria farmacológica, como lo son los complementos vitamínicos que incorporan a nuestro cuerpo todos aquellos minerales, vitaminas y proteínas necesarias para el equilibrio metabólico.

En la actualidad, aquellos productos “minerales” están relacionados con lo natural, con poca o nula presencia de productos químicos derivados o transformados. Por ejemplo, el agua embotellada mineral suele tener sabor diferente a otras que no lo son, y son catalogadas como “más naturales”. O también los maquillajes minerales suelen ser más recomendados por su composición libre de aceites y químicos agregados.

 

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