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Definición de Luz



La luz es una forma de energía electromagnética radiante que por esta condición puede ser percibida sin ningún tipo de problema por el ojo humano. Obviamente, desde hace unos cuantos siglos atrás, distintos científicos o simplemente personas interesadas en el estudio de la materia se vienen ocupando del estudio de este fenómeno de la luz, sin embargo, desde su creación hace unos años, es la óptica la disciplina que se encarga del estudio de las principales formas de producir luz, su control y aplicaciones.

La visibilidad por parte de nuestros ojos se debe a que, como todas las ondas electromagnéticas, la luz se caracteriza por un fenómeno llamado longitud de onda, por el cual sus pulsos están separados por una distancia que resulta increíblemente reducida, ya que se mide en nanómetros. Cuando menor es la longitud de onda, mayor es la energía de esa onda. La luz visible para el ojo humano tiene una longitud de onda de entre 400 y 750 nanómetros, aproximadamente, siendo la luz azul la de menor longitud. En esta banda de valores, es posible la estimulación de las células de la retina que traduce ese impacto de la luz en forma de impulsos neuronales y, para nuestro cerebro, en imágenes de aquello que nos rodea.

Asimismo, de todos los trabajos que se han hecho a través de la historia para obtener precisiones, se sabe que la luz tiene una velocidad finita cuyo valor exacto en el vacío por ejemplo es de 299.792.458 m/s. Ahora bien, esta cifra siempre y cuando su despliegue sea a través del vacío, en tanto, cuando la misma debe viajar mediante la materia, su velocidad será menor. Esta propiedad la convierte en el fenómeno más rápido del universo conocido, por lo cual todas las velocidades existentes se calculan como relativas a la velocidad de la luz, hecho éste definido por Einstein en su teoría de la relatividad.

Uno de los fenómenos más característicos que protagoniza la luz es el de refracción, que es aquel que se produce cuando la luz cambia de medio, produciendo un cambio brusco en la dirección de esta. Esto tiene su explicación porque la luz se propaga a diferentes velocidades de acuerdo al medio por el que le toca viajar, entonces, el cambio de dirección será más importante cuanto mayor sea el cambio de velocidad, siendo que siempre la luz preferirá recorrer largas distancias por aquellos medios que suponen una velocidad más rápida. Algunos de los ejemplos más comunes que suelen utilizarse para que todos tomemos cuenta y comprendamos visualmente este fenómeno de la refracción es la aparente ruptura que se puede observar al introducir un lápiz en el agua o el arco iris.

Por otro lado, nos encontramos con que la luz se propaga casi siempre en línea recta; esto mismo lo comprobamos por ejemplo cuando en un ambiente que todavía no fue limpiado se observan rectas las partículas de polvo. En tanto, cuando la luz se encuentre en su camino con un objeto cualquiera surgirá lo que se conoce como sombras. Pero, cuando al comienzo del párrafo les dije casi en línea recta, tiene que ver con que esto no siempre es así, ya que cuando la luz atraviesa un cuerpo puntiagudo o una abertura estrecha, el rayo de luz se curvará perdiendo la dirección recta que antes decíamos. A este último se lo conoce como fenómeno de difracción.

Estas particularidades se atribuyen al hecho del comportamiento dual de la luz. Por un lado, se trata sin dudas de una onda, con fenómenos de reflexión y refracción. Sin embargo, la curvatura que adopta la onda de luz en ciertos contextos ha motivado numerosas investigaciones por las cuales se dedujo que la luz está constituida por partículas diferentes a las de la materia, que se han denominado fotones. Por consiguiente, aunque parezca paradójico, la luz es al mismo tiempo un fenómeno corpuscular (formado por elementos tangibles y definidas) y un fenómeno energético. Esos fotones representan las partículas captadas por la retina de los ojos de los animales o las moléculas de clorofila de las plantas que realizan los procesos de fotosíntesis. De este modo, la sencilla luz que ilumina nuestro diario quehacer es en realidad una complejísima realidad que la física moderna aún no ha logrado definir por completo.

 

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