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Definición de Electricidad



La electricidad es un fenómeno físico, cuyo propulsor son las cargas eléctricas y la energía que estas promueven puede manifestarse ya sea en expresiones dentro del ámbito físico, luminoso, así como contemplando el área mecánica o térmica.

Si bien es abstracta en la mayoría de sus expresiones, como por ejemplo en el funcionamiento del sistema nervioso del ser humano, a la electricidad la podemos ver “más real” en los rayos cuando se desarrolla una fuerte tormenta. También, la electricidad resulta ser fundamental para el funcionamiento de máquinas y sistemas complejos, como también para el funcionamiento de pequeños electrodomésticos.

La electricidad tendrá origen por las cargas eléctricas que estén reposo o en movimiento y por las interacciones que también se dan entre estas. Existen dos tipos de cargas eléctricas, unas positivas (portones) y otras negativas (electrones).

Aunque durante los siglos XVII y XVIII varios científicos y físicos se dedicaban a avanzar en el estudio sobre la electricidad, sería recién en el siglo XIX con las ecuaciones de Maxwell que se unificarían en una teoría a la electricidad y al magnetismo como dos manifestaciones de un mismo fenómeno. El telégrafo y la iluminación (de calles y casas) fueron las primeras manifestaciones de estos estudios que permitían de esta manera un aprovechamiento del mismo para mejorar la calidad de vida de los seres humanos.

En este sentido, la electricidad puede aprovecharse de diferentes maneras para generar, al menos tres recursos: luz (lámparas), calor (sistemas de calefacción) y señales (sistemas electrónicos). En el caso de la electricidad de la cual nosotros estamos proveídos en nuestros hogares, se genera a través de diferentes formas: energía eólica, energía hídrica o energía solar. En el primer caso, están desarrollados en partes de Estados Unidos y algunos países europeos donde se instalan una especie de “molino de viento” que será el receptor de la energía. En el caso de la hidráulica, son las más desarrolladas, puesto que se trata de la instalación de represas hídricas en grandes masas de agua. Por último, la energía solar es quizás la menos utilizada hasta el momento, y se trata de la colocación de paneles que receptan el calor del sol ubicados en techos de casas o grandes paneles en espacios abiertos. Puesto que se trata de una instalación domiciliaria, el propietario de la casa debe hacerse cargo de los gastos de instalación, que no son poco costosos, y quizás por esto aún no se haya propagado masivamente este tipo de generación de energía.

La unidad de medida de las corrientes eléctricas es el Amperio (A), aunque es muy frecuente que nosotros asociemos a la electricidad domiciliaria con otro sistema de medición, que son los Voltios. Esta unidad es la que mide la tensión de corriente eléctrica, y mediante la ecuación con los amperes, generan los Vatios (voltios x amperios= vatios). Dependiendo de la cantidad de voltios, obtendremos kilovoltios, megavoltios (los más utilizados).

Estas medidas nos facilitan que podamos identificar fácilmente la tensión de la corriente eléctrica. Por ejemplo, en Argentina la tensión es de 220v. Si yo viajo a otro país, deberé informarme acerca de qué “voltaje” utilizan, puesto que si yo enchufara, un secador de pelo por ejemplo adaptado para el voltaje de Argentina (de 220v) y en el país al que viajo utilizan un voltaje de 240v, al enchufar mi aparato a la corriente eléctrica es muy probable que este reciba una mayor cantidad de voltaje para el que está preparado y sufra una quemadura en sus circuitos electrónicos.

En la actualidad, la electricidad se ha convertido en un bien que la mayoría de la gente que puebla este planeta Tierra dispone y utiliza muy corrientemente en su vida cotidiana. Y es más, para muchos, entre los que me incluyo, es prácticamente imposible ya poder vivir sin los beneficios que produce esta porque, por ejemplo, sería improbable e imposible que yo les este hablando por este medio sobre ella.

Por la superpoblación mundial, y sobre todo la concentración de población en las grandes urbes mundiales, el tema de la generación de electricidad es un tópico frecuente en las cumbres mundiales sobre medio ambiente o desarrollo humano. Las represas hídricas hasta hoy utilizadas, además de inhabilitar dicha agua para el consumo humano, son ya insuficientes, y entonces las vías alternativas para generar recursos eléctricos deben buscarse en otros tipos de fuentes, como antes nombramos, tanto la eólica como la solar (aún cuando generen grandes gastos de inversión a las empresas o al Estado) pueden convertirse, en el futuro, en las sucesoras de la energía hídrica.

 

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