Definición ABC » General » Competencia

+

Definición de Competencia



Se denomina competencia a la circunstancia en la que dos entidades se relacionan con los recursos de un medio determinado intentando acapararlos por completo y perjudicando a la otra; en otras palabras, una relación de competencia entre dos criaturas implica que cada una se beneficia perjudicando a la otra. El término también puede hacer referencia a las distintas aptitudes que se poseen para el desempeño de una tarea específica, aunque este uso es menos frecuente y se debe a una traducción acrítica del término inglés competence.

En economía, la noción de competencia hace alusión a una situación propia de un mercado en donde existen varios oferentes y demandantes para un bien o un servicio determinado. Un mercado de competencia perfecta es aquel en el que los distintos actores se ven imposibilitados de imponer precios por sus propios medios; la relación entre todos estos es la que establece los valores. Por el contrario, un mercado con distorsiones es aquel en donde los precios no están fijados por el equilibrio de los actores; por ejemplo, en un monopolio, la existencia de un solo oferente provoca que este tenga la potestad de fijar los precios que considere más adecuados. Este es un caso donde la ausencia de competencia perjudica al consumidor, que debe optar siempre por el mismo oferente y bajo las condiciones de este. Los oligopolios constituyen un fenómeno semejante, en el cual existen condiciones falaces de competencia, dado que al menos 2 presuntos competidores pugnan por un mercado determinado; no obstante, son numerosos los casos de real connivencia entre estos oferentes, en la cual no existe competencia genuina.

Por otra parte, en ciencias biológicas, el término se utiliza para referir a un tipo de relación interespecífica entre individuos de especies distintas que necesitan acceder a los mismos recursos. Cuando dos especies distintas necesitan un recurso limitado y compiten por este puede darse que una elimine a la otra. Este fenómeno es de enorme importancia en el proceso evolutivo, ya que puede eliminar por completo a alguna de las especies involucradas. No obstante, también es factible que dos especies con la necesidad de un mismo recurso puedan convivir sin eliminarse. Ahora bien, no siempre las relaciones entre especies son competitivas; en algunos casos al menos una especie se beneficia de la cercanía de otra. En ese caso, vale destacar los procesos de simbiosis (dos especies obtienen beneficios mutuos de la relación que los vincula), de comensalismo (una de los dos organismos involucrados se beneficia sin perjuicio o ventajas para el restante integrante) o de parasitismo (uno de los dos seres vivos es directamente perjudicado por el otro, que obtiene la totalidad de los beneficios de la relación).

En las relaciones interpersonales la competencia también es moneda corriente. No obstante cabe señalar que el progreso de la humanidad siempre estuvo principalmente cimentado en la cooperación. Se ha formulado la hipótesis de la “sana competencia” para favorecer el desarrollo de las personas; este es un concepto muy común en la práctica deportiva, en la cual, si bien se ensalza la victoria en muchas ocasiones, también es prudente señalar que el respeto por el adversario y el ansia de competencia constituyen motivaciones fabulosas que permite el crecimiento de los deportistas como individuos y como grupo.

Por consiguiente, resulta simplista postular a la competencia como un hecho positivo o negativo por sí mismo, ya que dependerá del enfoque que los participantes o los reguladores ofrezcan en términos del fenómeno. Mientras que en muchas ocasiones la competencia es un verdadero motor de crecimiento, en condiciones de desigualdad extrema puede comportarse como un factor perjudicial que requiere regulación y control para evitar excesos.

 

Si te gusta la nota, ayuda por favor con un "me gusta"