Definición ABC » Comunicación » Ironía

+

Definición de Ironía



Se conoce como ironía a todas aquellas formas del lenguaje que suponen una contradicción en el significado de un mensaje. La ironía puede ser espontánea o intencionada, generada de manera accidental o de forma voluntaria por aquel que arma su mensaje. De acuerdo a lo que sostienen los especialistas en lenguaje, la ironía podría ser descripta como aquel mensaje que afirma algo en su superficie que no es igual a lo que ese mismo mensaje quiere significar por debajo de la misma.

El término ironía proviene del griego eironeia, que si bien no hace referencia directa a la ironía, sí se relaciona con la noción de hipocresía o decepción, elementos que toma la ironía y a partir de los cuales se construye. La ironía se relaciona con el sarcasmo en gran medida, aunque el sarcasmo es una forma de ironía un tanto más evidente y agresiva ya que por lo general se utiliza de modo burlón respecto de una persona o situación particular.

Hay diversos tipos de ironía que pueden utilizarse en diferentes circunstancias. En este sentido, la ironía verbal es sin duda alguna la más conocida y la más fácil de identificar. Este tipo de ironía es la que se expresa en el lenguaje y la que la mayoría de las veces es intencional para marcar determinado tipo de pensamiento. Una clara expresión de ironía es mostrar una supuesta alegría que esconde molestia ante una situación determinada, por ejemplo cuando se dice “esto es bárbaro!” y se intenta hacer referencia a la mala suerte o incomodidad que esa circunstancia genera en la persona.

Luego también existe la ironía situacional, aquella que se establece entre lo que se dice y lo que se hace. Por ejemplo, un claro caso de ironía situacional es cuando una persona dice “yo quiero dedicarme al arte” y después termina trabajando en un puesto administrativo o de oficina.

Finalmente, debemos mencionar la ironía dramática. Esta es quizás la más compleja y la más rara ya que es la única que toma lugar principalmente en la literatura. Se trata de la ironía de que aquel que lee o presencia una obra literaria conoce datos sobre los personajes que ellos mismos no conocen, como sucede por ejemplo en el caso de Edipo: el lector conoce que es él quien asesina a su propio padre, pero ninguno de los personajes (ni siquiera Edipo) lo sabe.

 

Si te gusta la nota, ayuda por favor con un "me gusta"