Definición ABC » Comunicación » Editorial

+

Definición de Editorial



Un Editorial es uno de los tantos géneros periodísticos, pero que se caracteriza principalmente por su subjetividad, si lo comparamos con el género noticia por ejemplo, ya que es la opinión colectiva de un medio de comunicación, de un diario más comúnmente y que sigue la línea ideológica de este sobre un hecho periodístico de actualidad y relevancia que demanda la opinión, la explicación y la valoración del medio sobre él.

Este tipo de artículos ocupa un lugar preferencial dentro de la estructura del diario y casi nunca llevan firma, por la razón que les comentaba más arriba. Su redacción suele estar a cargo de periodistas de gran trayectoria, con capacidad para analizar la realidad, y se los conoce en la jerga como “editorialistas”. Generalmente, este cargo puede estar ocupado por los directivos o jefes de secciones de las publicaciones, ya sean periódicos o revistas.

El editorial, junto con la columna de opinión son los dos formatos del género precisamente denominado “de opinión”, el género con mayores marcas de subjetividad, puesto que los juicios de valores y los “puntos de vista” de quien los escribe se reflejan en el texto, y son la esencia de dicho género. Es común que, acerca de un tema de relevancia social, se generen en el medio contenidos tanto informativos (noticias, crónicas), dialógicos (entrevistas, reportajes) y de opiniones (columnas, editoriales). El tratamiento acabado del tema en particular en los tres géneros, además de marcar la importancia del acontecimiento o suceso, permite que el lector tenga información, la palabra de testigos o especialistas en el tema (a partir de las entrevistas) y el punto de vista de analistas especializados (a partir de la opinión).

Entre las principales funciones del editorial están la de explicar los hechos, contextualizar el tema para ser más gráficos, predecir sus consecuencias y formular juicios, porque es la sección del diario a la cual siempre los lectores se dirigirán cuando quieran recibir una información más acabada sobre el tema del momento.

Por ejemplo, hay una fuerte crisis institucional en el país que provocó la renuncia del presidente, no será en la crónica diaria donde el lector encuentre las respuestas esenciales que lo preocupan, sino que será el editorial el que le de un panorama presente y futuro de lo que pasará.

Hay diferentes tipos de editoriales: explicativos (explican, no se deduce la opinión directamente), de tesis u opinión (hay una clara opinión a favor o en contra), informativos (su intención es dar a conocer el tema) interpretativos (promueve causas, efectos, conjeturas), de acción y convencimiento (ambos intentan persuadir la opinión ya formada del lector).

Pero también existe otra acepción del término editorial que es muy corriente para nosotros y que se usa para denominar así a la empresa encargada de distribuir y publicar escritos de cualquier índole. Este tipo de industrias comenzaron a proliferar a partir de principios del siglo XIX, aunque su auge lo vio recién a mediados del siglo XX, con la implosión de lo que Theodor Adorno llamó “industrias culturales”, es decir, la industrialización de los productos culturales: libros, películas y música son producidos en serie, pensados para la gran masa de consumidores, tal como si se produjeran bienes del tipo como heladeras, zapatillas o ropa. Sin embargo, un hito fundamental para la expansión de este tipo de industrias fue sin dudas la invención de la imprenta de tipos móviles, creada por Johannes Gutenberg, el mentor de este tipo de imprenta que sentó las bases de las actuales industrias editoriales pero también de la masificación de los medios de comunicación gráficos.

La producción editorial supone el siguiente proceso: el autor se pondrá en contacto con la editorial para ver si es de su interés el contenido de su libro, si lo hay, pasa a la imprenta para que tome cuerpo, luego la editorial lo vende a las librerías que serán las encargadas de comercializarlos al consumidor final: los lectores. Aún con el avance de la informática y las nuevas tecnologías, los libros, a pesar de muchas predicciones negativas acerca de su futuro, siguen produciéndose, siguen existiendo los best sellers (libros con más de un millón de ejemplares vendidos) aunque las editoriales han buscado alternativas adaptándose a las nuevas formas de lectura que imponen las tecnologías: por ejemplo, los llamados “ebooks” (libros electrónicos) que pueden comprarse en librerías virtuales, descargarse en computadoras, notebooks, tabletas o kindles (dispositivos especiales para leer libros) y leerse digitalmente, sin necesidad de cargar con montones de libros en sostén papel.

 

Si te gusta la nota, ayuda por favor con un "me gusta"