Definición ABC » Ciencia » Genética

+

Definición de Genética



genetica

El término “genética” viene del griego y significa “raza, generación”. Es el campo de la biología que busca indagar y comprender la herencia biológica que se transmite de generación en generación, investigando sobre las características y aspectos fundamentales en este proceso de padre a hijo. El principal objeto de estudio de la genética son los genes, formados por segmentos de ADN (ácido desoxirribonucleico), una molécula que codifica la información que existe en las células. De esta forma, el ADN controla la estructura y funcionamiento de cada célula, con la capacidad de crear copias exactas de sí mismo.

En suma, el estudio de la genética permite comprender cómo es exactamente que ocurre la reproducción de seres vivos y cómo puede ser que, por ejemplo, entre seres humanos se transmitan características biológicas, físicas, de apariencia y hasta de personalidad. Por consiguiente, debe señalarse que la mayor parte de la información que “codifica” a un individuo está contenida en el ADN; esta información involucra desde procesos muy simples hasta realidades mucho más complejas.

Así, la genética (como disciplina biológica) se subdivide típicamente en clásica o mendeliana, la cual se ocupa del estudio de los cromosomas y de cómo éstos se heredan; la cuantitativa, que analiza el impacto de múltiples genes a pequeña escala sobre el fenotipo; la molecular, que estudia la composición y comportamiento del ADN; de poblaciones o evolutiva, que busca analizar el desarrollo de genes en una población y en la evolución de los organismos; y otros tipos. Gracias a estos conocimientos, es posible reconocer que ciertos genes son compartidos por distintas especies animales, mientras que otros son exclusivos y específicos de determinadas formas de vida. Así, la lisozima es una proteína encargada de eliminación de bacterias presente en el moco nasal; su estructura es similar en organismos tan distintos como las gallinas y los seres humanos. En cambio, los grupos sanguíneos de los parientes más cercanos del hombre (los grandes simios) difieren completamente de los nuestros.

A su vez, el estudio y descubrimiento sobre estos elementos ha permitido el desarrollo de la ingeniería genética. En pocas palabras, esta disciplina se encarga de la tecnología de manipulación del ADN, permitiendo así potenciar o eliminar cualidades o aspectos de distintos organismos que contribuyan a corregir efectos genéticos, fabricar antibióticos y, en último término, promover la aún hoy polémica clonación de seres vivos. El caso más paradigmático de investigación sobre clonación fue el de la oveja Dolly, conocida como el primer mamífero clonado a partir de una célula adulta y que vivió alrededor de 7 años. Más allá de las controversias cuando se trata de mamíferos superiores, la clonación podría ser una herramienta interesante, por ejemplo, para multiplicar ejemplares de cereales o soja resistentes a determinadas inclemencias del clima o plagas. Sin embargo, se advierte que la clonación, al reiterar exactamente el mismo código genético de un individuo al otro, los hace en el fondo más vulnerables, porque reduce la probabilidad de adaptación. En cambio, la reproducción convencional permite el entrecruzamiento del componente genético de madres y padres, por lo cual el nuevo organismo que se crea es completamente diferente a sus ancestros. Por lo tanto, más allá de la predisposición propia de la herencia, su adaptabilidad al medio ambiente y a nuevas situaciones será propia y distinta a la de otros congéneres. Esta variabilidad genética es la gran ventaja de la reproducción sexual y permite a las especies de animales y vegetales la supervivencia, aún en los contextos más desfavorables y en las circunstancias más graves.

 

Si te gusta la nota, ayuda por favor con un "me gusta"